El OPD-Funglode desarrolla la serie de estudios “Batalla contra el COVID-19 en la República Dominicana”

Los análisis sobre la enfermedad del coronavirus, que ha producido una crisis económica, social y sanitaria en el mundo, fueron publicados por el Observatorio Político Dominicano de la Fundación Global Democracia y desarrollo (OPD-Funglode)

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El 1 de marzo de 2020, en la provincia La Altagracia, se confirmó el primer caso de coronavirus (COVID-19) en la República Dominicana, a la fecha en el país se han registrado aproximadamente 57,615 casos y supera los 1,006 fallecidos.

Como parte de sus trabajos de investigación, el Observatorio Político Dominicano (OPD), de la Fundación Global Democracia y desarrollo (Funglode), desarrolló durante los meses de abril y mayo la serie de estudios “Batalla contra el COVID-19 en la República Dominicana”.

Los análisis incluyen las implicaciones psicosociales del coronavirus en la República Dominicana; el impacto económico de la pandemia en el país; la conducta y comportamiento del coronavirus en Latinoamérica y la República Dominicana y la violencia de género y los feminicidios en tiempos de COVID-19.

En su estudio más reciente, “El COVID-19 en República Dominicana: sus implicaciones psicosociales”, el OPD pronostica que la pandemia del coronavirus produciría en las personas una situación de desesperanza, de incertidumbre y de no saber que depara el futuro, lo que produciría un aumento de las afecciones psicológicas a causa del estrés y la situación económica de la población más vulnerable.

La autora del informe, Dilenia Medina, coordinadora de la Unidad de Sociedad Civil, indica que el coronavirus también incidirá en el sector educación con la interrupción de la docencia que provocará efectos significativos en los más vulnerables, profundizando las diferencias sociales y ampliando la brecha.

Según otra investigación de Medina, “El 1ro. de mayo, Día del Trabajo, y el COVID-19”, el 23 de abril el Ministerio de Trabajo informó que 49,831 empresas habían solicitado la suspensión de 81,709 de los contratos laborales de sus empleados, cuyos efectos se hicieron sentir en 814,326 empleados.

La analista explica que ante el desarrollo de la pandemia y el problema del empleo resulta fundamental y necesario extender la protección social a los sectores más vulnerables. Medina enfatiza que “el reto está ahí. Solo hay que establecer medidas de política que posibiliten enfrentar la situación”.

En otro estudio del OPD, realizado por los investigadores Flor Batista Polo, Jean David de Jesús Adón y Osiris Sosa, se afirma que la cantidad de casos de violencia de género y de feminicidios disminuyeron durante los primeros 40 días de distanciamiento social en República Dominicana ante la pandemia del coronavirus.

El análisis de la Unidad de Sociedad Civil, “Violencia de género y feminicidios en tiempos de Covid-19 en República Dominicana”, señala que el caso de la República Dominicana llama la atención porque esta nación ocupa el quinto lugar con mayor tasa de feminicidios de la región, aunque aclara que no necesariamente hay una reducción de casos, sino, en la cantidad de denuncias que se sometieron ante el Ministerio Público.

De acuerdo con una investigación de Héctor Nicolás Suero, de la Unidad de Ciberpolítica del OPD, sobre la “Conducta y comportamiento digital del coronavirus en Latinoamérica y República Dominicana”, el país obtuvo la proporción más baja en temas de discusión relacionados al COVID-19 a través de Twitter frente a otros países de América Latina, a pesar de que tuvo la proporción más alta, un 79.8%, con relación a temas sociopolíticos en general.

En marzo de este año en la República Dominicana se generaron 3,785 tópicos de tendencia en la red social Twitter, de los cuales 666, es decir, el 17.6% que se registró, estaban relacionados con la pandemia, según la herramienta de medición SocialPol, del OPD.

El análisis de la entidad adscrita a Funglode destaca que la presencia de una fuerte coyuntura político-electoral le restó competitividad a la interacción digital sobre el coronavirus, comparado con otros países de la región que en ese momento no poseían una configuración de temas digitales similar al contexto dominicano.

El estudio “La reconfiguración del mapa municipal a partir de los resultados de las elecciones municipales”, que pertenece a la serie especial de análisis ante el coronavirus, señala que en las elecciones municipales de marzo, el electorado rural, que se encuentra en su mayoría en los distritos municipales, prefirió votar por sus incumbentes actuales en mayor medida que el ciudadano urbano, por lo que esto influiría en mantener las capacidades y recursos con que cuenten las alcaldías para enfrentar el COVID-19 en sus territorios junto a las autoridades sanitarias.

Las nuevas autoridades municipales que fueron electas el 15 de marzo de este año, tomaron posesión el 24 de abril bajo la situación de la pandemia.

El informe del coordinador de la Unidad de Gobierno Local del OPD, Natanael Disla, sugirió que “los traspasos de mando podrían celebrarse de forma virtual y publicar los documentos relativos a las rendiciones de cuentas y estados financieros municipales en los sitios web de los ayuntamientos y juntas de distritos municipales, así como grabar la sesión y publicarla en línea, para que la ciudadanía esté enterada y quede fiel constancia de la celebración del acto”.

En el análisis “La protesta social en República Dominicana en el marco de la crisis del COVID-19”, autoría de Janna López, investigadora de la Unidad de Sociedad Civil del OPD, se destacó que el 45.9% de las protestas realizadas en marzo de este año eran relativas a la pandemia del coronavirus ante los efectos económicos de la crisis sobre el empleo y el sector informal. Las protestas tomaron lugar principalmente en el Distrito Nacional, Santo Domingo y Duarte, demarcaciones más afectadas por la pandemia.

En la investigación se indica que la situación ocasionó una disminución en el número de micro protestas comunitarias por servicios básicos e infraestructuras respecto a enero y febrero, ya que la atención de los actores de la sociedad civil se concentró mayormente en la evolución de la pandemia y acciones del Gobierno ante la misma.

“A través de las redes sociales y la protesta digital, los ciudadanos seguirían enfrentando otras demandas relativas a las necesidades del sector salud, las dificultades del sector informal, los desempleados y las acciones del Gobierno, en ese sentido. Demandas a las cuales se podrían sumar las exigencias de transparencia en el manejo de los recursos de la actual crisis”, señala el informe.

Según otro estudio de la entidad, a un mes del COVID-19, la República Dominicana se situaba en la cuarta posición de 16 países de América Latina y el Caribe con la mayor cantidad de personas contagiadas por coronavirus por cada 100,000 habitantes.

“Resultados del primer mes de batalla: sistema de salud dominicano frente al COVID-19”, autoría de Greidys Joel Roa Chalas, Juan Manuel Pérez, Perlina Castro, Rossel Mancebo y Dalí Ramos, de la Unidad de Políticas Públicas del OPD, agrega que el país en ese momento era uno de los que más decesos tenía, situándose en la tercera posición de las naciones analizadas de la región con una tasa de 0.57 muertes por cada 100,000 habitantes, un mayor número de afectados en relación con países que le superan en cuanto a número poblacional.

En cuanto a las remesas, el turismo y la inversión extranjera directa, la Unidad de Políticas Públicas del OPD dijo que serían las actividades económicas más impactadas de manera negativa en la República Dominicana ante una posible recesión económica o si en el mundo se mantiene por más tiempo del previsto el aislamiento social, debido a la propagación del COVID-19.

Esta proyección la hicieron Greidys Joel Roa Chalas, coordinador de la Unidad de Políticas Públicas, y los investigadores asociados Diana Tejada, Luis Rafael Pérez, Yadibel Cuevas, Smiley Fabián, Jhustyn Estévez y Luis Daniel Rosarioel en un análisis sobre el impacto económico del COVID-19 en el país, en el mismo proponen una serie de acciones para paliar la crisis sanitaria que también podría generar una disminución en las actividades de exportación, situación que agudizaría la crisis económica.

La política también se ha visto afectada en el país por la enfermedad del coronavirus. En el primer estudio de la serie, el OPD-Funglode sugirió que las elecciones presidenciales y congresuales que se celebrarían el 16 de mayo en el territorio nacional se pospusieran para el domingo 5 de julio, fecha en que finalmente se celebraron los comicios.

La propuesta se hizo en el informe “Coronavirus: ¿una razón suficiente para la posposición de las elecciones presidenciales y congresuales de 2020 en República Dominicana?”, autoría del investigador Vladimir Rozón, coordinador de la Unidad de Partidos Políticos y Sistema Electoral, debido a la crisis sanitaria que ha provocado la pandemia y la falta de condiciones para garantizar un proceso trasparente y salubre en el país.

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