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"George W. Bush Será Electo
el Día de Reyes"
A pesar de que ya ha empezado a nombrar algunos
miembros de su futuro gabinete, lo cierto es que George W. Bush
aún no ha sido formal y legalmente elegido Presidente de los Estados
Unidos.
Esa formalización tendrá lugar el 6 de enero del
2001, cuando el Congreso norteamericano se reuna para contar los
votos emitidos por los llamados electores el pasado 18 de diciembre.
La confusion se produce por el hecho de que la
generalidad de las personas cree – tanto en Estados Unidos, como
en el resto del mundo -, que el día de las elecciones, que en esta
ocasion fue el 7 de noviembre, los votantes acuden a las urnas para
escoger al Presidente y Vicepresidente de la República.
Sin embargo, no es así. Ese día no se vota para
escoger a esos dos altos funcionarios de la nación. Se vota, más
bien, para seleccionar a un conjunto de personas, que se llaman
electores, para que éstos, después, en otro proceso electoral, ejerzan
el sufragio en favor de los candidatos a los dos más altos puestos
de la estructura gubernamental de la Unión Americana.
Cuanto hemos dicho simplemente significa que el
sistema electoral norteamericano no es un sistema directo, en el
que los votantes, al acudir a ejercer su derecho al voto lo hacen
en favor de los candidatos de su preferencia, sino un sistema indirecto,
en el que se escoge a un grupo de personas, casi siempre desconocidas
para los votantes, que luego depositarán su voto por los aspirantes
a dirigir los destinos del país.
A ese método indirecto de elección es al que se
le conoce como Colegio Electoral, el cual nació del compromiso de
los Padres Fundadores de la nación norteamericana de no permitir
una elección directa por parte del pueblo de los principales funcionarios
del país, ni tampoco una selección por parte del Congreso.
A finales del siglo XVIII, recién salidos de la
Guerra de Independencia contra Inglaterra, sin partidos politicos,
sin experiencia de una campaña electoral, con el temor de una fragmentación
de las antiguas colonias, ahora convertidas en Estados de la Unión
Federal, parece comprensible que los líderes de la nueva nación
norteamericana no se inclinasen en favor de un sistema de elección
directa por parte de la población.
Conceder ese derecho, sin embargo, al Congreso,
habría sido contraproducente para quienes habían soñado edificar
una república sobre la base del concepto de Montesquieu, expresado
en el Espíritu de las Leyes, de una separación de los poderes.
Si el Congreso hubiese tenido la prerrogativa de
escoger al Presidente y Vicepresidente de la República, eso le habría
conferido al órgano legislativo la potestad de interferir en las
acciones de otro de los órganos del poder público, en este caso,
de la rama ejecutiva.
El mecanismo transaccional que se estableció fue
el del Colegio Electoral, el cual está integrado por el número de
representantes que cada Estado tiene en el Senado y la Cámara de
Representantes.
En la actualidad, el número de miembros del Colegio
Electoral es de 538, el cual se deriva de los cien senadores que
tiene el país ( dos por cada Estado), más el número de diputados
o miembros de la Cámara de Representantes, que al igual que aquí,
en la República Dominicana, se escogen en proporción con la población
votante.
Para ser escogido como Presidente de los Estados
Unidos, un candidato debe obtener la mitad más uno de esos 538 votos
del Colegio Electoral, esto es, 270 votos.
En las pasadas elecciones, el candidato Bush, de
acuerdo con las cifras no oficiales dadas por los medios de comunicación,
obtuvo 271 votos del Colegio Electoral, y Al Gore, 267.
Lo curioso del caso es que si en vez de votar por
una lista de miembros del Colegio Electoral, los ciudadanos norteamericanos
hubiesen votado, como muchos de ellos creían que estaban haciendo,
por los candidatos, en forma directa, Al Gore sería hoy el presidente-electo,
pues obtuvo 337, 576 votos por encima de George W. Bush.
Pero en Estados Unidos, no es el voto directo el
que cuenta para escoger al Presidente y al Vicepresidente, sino
el voto indirecto, el que es emitido por los integrantes del Colegio
Electoral.
Ese voto, como ya dijimos, fue depositado el pasado
18 de diciembre en las capitales de cada uno de los Estados norteamericanos.
Su conteo, sin embargo, no se llevará a cabo sino
hasta el 6 de enero del 2001, día previsto en la Constitución de
los Estados Unidos para que el Congreso, presidido por el funcionario
que encabeza el Senado, el vicepresidente de turno, en este caso,
Al Gore, anuncie los resultados de la votación realizada por los
miembros de Colegio Electoral y proclame al presidente electo de
la nación.
Y no será sino hasta ese preciso momento que se
sabrá oficialmente que George W.Bush, proclamado por Al Gore, fue
el vencedor de los comicios del pasado 7 de noviembre.
Eso, más que cualquier otra cosa, constituye un
verdadro regalo de Reyes.
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