Fundacion Global Democracia y Desarrollo
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15 de Noviembre de 2005

El padre Víctor Masalles destaca la necesidad crear en el país un marco legal para la defensa de la vida

El rector del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino hizo sus comentarios en FUNGLODE,
al finalizar una videoconferencia desde el Vaticano sobre la reproducción asistida


(Santo Domingo, 15 de noviembre de 2005) El reverendo padre Víctor Masalles, rector del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, destacó este martes la necesidad que tiene República Dominicana de contar con una legislación para la defensa de la vida. El clérigo dominicano hizo el comentario al final de una videoconferencia transmitida desde el Vaticano en la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) sobre la ética de la reproducción asistida.

“En la República Dominicana no hay una legislación (sobre lo expuesto desde la Santa Sede). Ha habido referencias legales, y la Iglesia también ha dado referencias. Pero esta exposición (escuchada) nos obliga a ponernos en disposición de crear un marco legal que realmente nos ponga a descubrir que en nuestro país tiene que haber una defensa de la vida. La no legislación es dar la espalda a la responsabilidad moral”, dijo el sacerdote.

Las palabras del sacerdote siguieron a la exposición que hicieron sobre la moralidad de las técnicas de fecundación artificial el cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Pontificio Consejo para los Operadores Sanitarios en la Santa Sede, y el reverendo padre Gonzalo Miranda, decano de la Facultad de Bioética de la Pontificia Universidad Regina Apostolorum de Roma.

En la charla, titulada “Ética de la reproducción asistida” y que fue seguida además desde las instalaciones de la Pontificia Universidad Madre y Maestra (PUCMM), en Santiago, estuvo presente el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.

Asistencia lícita e ilícita

Como asunto de fondo de la videoconferencia y del panel estuvo el tema del embrión como ser humano y sujeto de derechos. Partiendo de la defensa que la Iglesia Católica hace de tal tesis, el cardenal Javier Lozano Barragán dejó claro que cualquier intervención humana para la reproducción que no contemple el acto conyugal del matrimonio es ilícita y no debería practicarse.

“La fecundación artificial heteróloga es ilícita porque el niño no viene a la existencia fruto del acto conyugal, sino por obra de técnicas que condicionan y determinan la acción. El hijo es un producto de laboratorio”, dijo el clérigo desde el Vaticano. “La fecundación artificial homóloga es lícita porque se encamina a facilitar el acto natural o a procurar alcanzar el fin del acto natural normalmente realizado”.

En tal sentido, Lozano Barragán desechó la moralidad de métodos como la fecundación in vitro. Como conclusión más destacada, una vez analizados los conceptos de la reproducción asistida y de mostrar documentos de la Iglesia que definen su posición al respecto, el cardenal de origen mexicano dijo que “la vida humana no pertenece a ningún ser humano. Ha sido dada en administración. El padre y la madre son instrumentos para la transmisión de la vida. Sólo ponen las condiciones (gametos) requeridas para que Dios cree la vida. Dios da la vida y toda forma contra este modelo no se ajusta a su voluntad”.

Por último, el sacerdote reconoció que las ciencias actuales tienen la posibilidad de modificar todo, “pero meternos en asuntos heterólogos suplanta a dios y eso no lo debemos hacer (…). Usurpa el dominio divino de la vida humana”

Legislación en España e Italia

El cardenal Lozano Barragán dejó entonces paso al reverendo padre Gonzalo Miranda, decano de la Facultad de Bioética de la Pontificia Universidad Regina Apostolorum de Roma. El clérigo de origen español se refirió a la legislación que existe sobre la materia. En concreto habló de la de España y, más detalladamente, de la de Italia.

Tras lanzar la pregunta de si en un asunto de conciencia personal la legislación tiene cabida, afirmó que este asunto va más allá de la ética pues tiene un gran trasfondo social.

Sobre la ley española, tras catalogar de muy “permisiva” la aprobada en 1988 (durante uno de los gobiernos socialistas de Felipe González), se refirió a la modificación que sufrió en el año 2003 (con el líder de derechas José María Aznar en el poder), “para poner límites dado que la liberalidad del primer texto generó un problema social. Había una gran cantidad de embriones congelados con los que no se sabía qué hacer”. Durante el turno de preguntas y respuestas aclaró que la ley ha sido de nuevo modificada (con un nuevo gobierno socialista) “y es mucho más liberal que la de 1988”.

En torno a la legislación italiana que regula la reproducción asistida, el padre Miranda destacó el primero de los artículos del texto que entró en vigor en marzo de 2004. “Es una ley centrada en el respeto de todos los implicados en la reproducción asistida, incluido el concebido, al que le da derechos”, y eso ha tenido grandes consecuencias más allá de la propia ley.

Más allá de ese aspecto, reconoció que es una pieza que permite el acceso a cualquier técnica, incluidas las extracorpóreas, “que la Iglesia ve como negativas”, y permite su uso a las parejas de hecho, “no sólo a los matrimonios. No se pueden producir más de tres embriones y todos deben ser introducidos en el útero. Prohíbe la congelación y el análisis para detectar si el embrión tiene defectos o no a los fines de ser desechado. También el vientre de alquiler”. Así, quiso dejar claro que la legislación italiana “permite cosas éticamente indebidas, pero promueve los derechos fundamentales en su artículo 1”.

 


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