Los ingenieros y los arquitectos
dominicanos están en vilo ante la entrada en
vigencia del DR-CAFTA
En un encuentro
en FUNGLODE abordaron la necesidad de actuar sin demoras
para crear los mecanismos de
acreditación y certificación que los
proteja ante la competencia que propicia el acuerdo
con los profesionales extranjeros
(Santo Domingo, 4 de noviembre de 2005).- Experimentados
profesionales de la arquitectura y la ingeniería
expresaron la necesidad urgente de adoptar mecanismos
que garanticen los derechos de los profesionales
del sector de la construcción en el país,
ante la entrada en vigencia del tratado de libre
comercio entre República Dominicana, Centroamérica
y Estados Unidos (DR-CAFTA).
Elka Scheker, negociadora del Sector Servicios del
tratado, introdujo el panel que dirigió el arquitecto
Gustavo Luis Moré, coordinador el Centro de
Estudios de Arquitectura, Urbanismo y Hábitat
(CEDARQ) de FUNGLODE, con la advertencia de que aunque
República Dominicana consiguió protecciones
importantes para los profesionales locales, toca a
estos hacerlas valer, estableciendo los mecanismos
de lugar, a través del Colegio Dominicano de
Ingenieros Arquitectos y Agrimensores (CODIA).
Con Scheker compartió la mesa del panel, en
el auditorio de FUNGLODE, el ingeniero Gilberto Martínez,
secretario de Actas del CODIA, quien aprovechó su
participación para subrayar que desde hace dos
semanas aproximadamente, el organismo que da seguimiento
a la entrada en vigencia del acuerdo inició las
gestiones con la entidad colegiada con miras a la adopción
de los mecanismos necesarios para regular la prestación
de servicios en el sector por parte de extranjeros
procedentes de los países miembros del DR-CAFTA.
Moré, en tanto, propuso una estrategia de acción
a corto, mediano y largo plazo para enfrentar la situación.
Sugirió discutir una agenda básica que
incluya, entre otros aspectos, los aspectos relativos
a la responsabilidad civil de los profesionales del
sector en el país y en los estados que forman
parte del acuerdo, las normativas que debe regir el
ejercicio de los profesionales en los territorios asociados
y porcentajes de honorarios.
El arquitecto subrayó que es necesario hacer
un planteamiento para llegar a un acuerdo básico
a corto plazo, lo que debe incluir procedimientos fundamentales
que tengan que seguir los profesionales extranjeros
que ejerzan su trabajo en el país.
El arquitecto Erwin Cott, presidente de la Sociedad
de Arquitectos de la República Dominicana, y
José Enrique Delmonte, sub secretario de Estado
de Cultura, quienes también intervinierons como
panelistas, compartieron las inquietudes de los arquitectos
presentes y manifestaron el interés de unir
esfuerzos para conseguir que el sector se beneficie
y no se perjudique de la firma del acuerdo.
Guarda Noboa, arquitecto miembro del CEDARQ, apuntó que
el tema hay que tratarlo a partir de una realidad:
los requisitos que establece el CODIA en materia de
certificación son demasiados fáciles
para los dominicanos y por ende para los extranjeros.
A seguidas, Noboa se preguntó: ¿Estamos
preparados para establecer un sistema de acreditación
adecuado?.
Martínez había precisado antes que
República Dominicana no cuenta a la fecha
con un organismo de acreditación para certificar
las empresas en el sector de la construcción,
un requisito del acuerdo, y una tarea a la que el
sector se ve obligado a asumir ante la inminencia
de la entrada en vigencia del tratado.
“Es importante que defendamos nuestro patrimonio
(de profesionales) aplicando las normativas que nos
rigen”, dijo el representante del CODIA.
Antes, Scheker había enfatizado que los colegios
profesionales del país tienen que vincularse
con el Estado dominicano para que los mecanismos de
protección y esquemas del DR-CAFTA se impongan.
Tras precisar que durante las negociaciones el país
consiguió que se admitieran muchos requisitos
para hacer valer los derechos de los arquitectos dominicanos,
subrayó que ese fuerzo demanda un trabajo posterior,
en el que entran en juego los profesionales y el colegio
que los representa.
En un panel anterior, también celebrado en
FUNGLODE, la abogada planteó que con la apertura,
la posibilidad de ejercer la profesión en los
territorios asociados, como el norteamericano, depende
de la aceptación que se logre en las pruebas
de aptitud que regulan esos servicios.
Enfatizó que en el caso dominicano, corresponde
al CODIA asumir un papel protagónico, porque
la legislación actual pone en sus manos la tarea
de establecer las exigencias necesarias para que profesionales
del exterior ejerzan en el país.
“La reserva (del acuerdo) está estructurada
para que la República Dominicana pueda hacer
valer los niveles de protección que encuentre
adecuado para sus profesionales”, subrayó,
y añadió que hay que trabajar en las
instituciones que tienen que imponen los requisitos.
“El tratado lo que ha hecho es retomar la ley
del CODIA”, expresó, y añadió: “Lo
que existe da bastante garantías ante las aprensiones
de una invasión de arquitectos de fuera”.
Si eso no ha sido la realidad y ustedes se han sentido
amenazados por los arquitectos del exterior, es por
una debilidad en la aplicación de la ley que
ya tenemos o en la actuación de los organismos
encargados de manejar las disposiciones”.
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