Fundacion Global Democracia y Desarrollo
Noticias Funglode
01 de noviembre de 2005


PALABRAS DE PRESENTACIÓN DE BERNARDO VEGA
CHARLA DE ABRAHAM LOWENTHAL EN FUNGLODE
MARTES, 1 DE NOVIEMBRE DEL 2005


Señoras y señores.

Contamos esta noche con la presencia del Dr. Abraham Lowenthal así como de su esposa Jane Jaquette, quien también es una muy reconocida personalidad en el mundo académico norteamericano.

Conocí a Abraham, “Abe” como le decimos sus amigos, en 1964 cuando la Asociación para el Desarrollo de Santiago, por iniciativa de don Tomás Pastoriza y con financiamiento de la Fundación Ford, logró que el entonces joven de 23 años recién egresado de Harvard, permaneciese en esa ciudad durante dos años. Hasta donde recuerdo, era la primera vez que un cientista político se radicaba en el país y tardarían muchos años hasta que dominicanos se dedicasen a esa profesión. Una generación se mide normalmente en treinta y tres años. ¿Quién hubiera dicho en 1964 que al término de esa generación, en 1996, los dominicanos no sólo tendríamos a un buen número de buenos cientistas políticos, sino que el presidente de la República Dominicana a partir de 1996 y también hoy día lo sería precisamente un cientista político?

Durante la permanencia de Lowenthal en el país entre 1964 y 1966, fue testigo privilegiado de la tragedia de nuestra guerra civil. En Santiago nació su hija, y durante algún tiempo era el único cientista político en el mundo con marcado acento cibaeño, el cual lamentablemente perdió.

De esa presencia suya surgió un libro que devino en un clásico, por ser el primero que trató sobre nuestra guerra civil. Publicado en 1972 en inglés bajo el título de “The Dominican Intervention”, luego fue editado en 1977 bajo el título “El desatino norteamericano”. Nadie puede escribir sobre nuestra guerra civil sin hacer referencia a esa obra. Yo, por ejemplo, en el libro que estoy trabajando en la actualidad sobre esos trágicos días, tengo que hacerlo continuamente.

Después de su salida de Santo Domingo la vida de Abraham Lowenthal tomó dos vertientes. Por un lado la de académico, profesor y autor. Obtuvo su maestría y doctorado en Harvard y luego escribió unos doce libros, más de cien artículos académicos en revistas de gran prestigio y más de ciento cuarenta artículos en periódicos tanto en los Estados Unidos como fuera. Ha impartido docencia en la Universidad de Oxford en Inglaterra; en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, en la Universidad Judía de Jerusalén; en Brasil; en la propia Harvard; en Princeton, así como en la Universidad de California del Sur.
Pero la segunda vertiente de la vida de Lowenthal, tal vez es la más interesante, pues ha sido el creador de tres instituciones claves, dos de las cuales se concentran en estudiar a América Latina.

Fue el fundador y primer director durante seis años del Programa de Estudios Latinoamericanos en un “think tank” (centro de pensamientos), el Woodrow Wilson Center, vinculado al Instituto Smithsonian de Washington. Por iniciativa de Lowenthal fue que el Woodrow Wilson inició estudios sobre la problemática latinoamericana, ejerciendo un gran liderazgo. Hoy lo dirige Joseph Tulchin.

La segunda institución creada por Lowenthal fue nada menos que el Diálogo Interamericano del cual fue su promotor y primer director durante diez años. Hoy día es miembro de la Junta Directiva de esa institución que lleva el liderazgo en las discusiones sobre América Latina en los Estados Unidos.
La tercera institución fundada fue el Consejo del Pacífico sobre Política Internacional. Durante décadas la costa Este de los Estados Unidos más o menos tenía el monopolio de los “centros de pensamientos” sobre política externa norteamericana, dado el gran liderazgo del US Council of Foreign Relations de Nueva York. Los egresados de las universidades del Este dominaron el servicio diplomático norteamericano durante muchísimos años y la iniciativa de Lowenthal fue la de crear un organismo paralelo en la costa Oeste de los Estados Unidos, institución de la cual es su fundador y director durante diez años. Hoy es su presidente emérito.

Ahora, en una nueva etapa, Lowenthal vuelve sus ojos otra vez hacia América Latina y lo hace regresando a sus orígenes, primero retornando al Woodrow Wilson para desde allí hacer investigaciones sobre cómo funcionan los “centros de pensamiento” en América Latina y qué es necesario para que surjan y operen exitosamente. Pero, además, la emprende precisamente en la República Dominicana donde había comenzado su carrera, e inicia esa investigación analizando cómo opera Funglode.
Para FUNGLODE, el primer “centro de pensamiento” dominicano, en su quinto año de fundación es un honor recibir a la persona que más “centros de pensamiento” ha creado en los últimos cuarenta años en nuestro hemisferio vinculados a la América Latina.

Bienvenido. Esta es tu casa.


 

>Portada

Envíelo
[ Funglode Inicio ] [ Portada Noticias ] [ Noticias Anteriores 2000 ] [ Noticias Anteriores 2001 ] [ Noticias Anteriores 2002 ]