| PROLOGO DE LF
El surgimiento de la Sociedad de la Información supone un cambio de paradigma en el modelo de desarrollo económico, social, político, cultural y tecnológico de las naciones que la adoptan.
La gran interrante es si ese modelo que se deriva de la Sociedad de la Información es aplicable a países que aún se encuetran en una etapa de economía emergente o sociedad en vías de desarrollo.
Para muchas personas resulta incompatible promover la instalación de computadoras y redes de internet en un país aún carente de infraestructuras básicas adecuadas, como serían, por ejemplo, buenas carreteras, acceso al agua potable y un sistema eléctrico confiable.
Un argumento de esa naturaleza resulta, en apariencia, irrebatible. En efecto, ¿cómo puede pretender incorporarse a la sociedad post-industrial, cuando aún no se han superado los retos del crecimiento y desarrollo típicos de la era industrial?.
Sin embargo, en sentido práctico, la adopción de un argumento de este tipo resulta seriamente perjudicial para el avance y el progreso de las naciones.
Sin dejar de reconocer las severas limitaciones que resultan de la falta de una infraestructura eficiente, sería una política inadecuada el que un país decidiese instalar un sistema moderno de comunicación sólo a partir del momento en que sus carencias corresponndientes a la sociedad industrial estuviesen plenamente resueltas.
Proceder de esa manera sólo contribuiría a agravar una de las principales amenazas que se ciernen hoy día sobre el mundo contemporáneo: el de la brecha digital.
La brecha digital, dentro y entre las naciones, se ha convertido en la actualidad en la principal fuente de desigualdad social entre las personas. Podría asegurarse que en el mundo moderno los seres humanos se dividen en dos: los que tienen acceso y los que no tienen acceso a las redes de información.
Con el acceso a la información, las naciones son capaces de incrementar su productividad, y, por consiguiente, generar nuevas fuentes de riqueza que contribuyen al desarrollo integral de sus ciudadanos.
Es evidente, por lo tanto, que aún las naciones que no han podido superar la etapa de la sociedad industrial se ven compelidas a adoptar políticas orientadas hacia la promoción de la Sociedad de la Información, pues de lo contrario su nivel de rezago con referencia a las que sí lo hacen se ensancharía de manera dramática.
Para evolucionar hacia el progreso y la prosperidad, las naciones en vía de desarrollo requieren hoy día asumir una doble agenda: en primer lugar, la agenda correspondiente a cumplir satisfactoriamente con las tareas aún inconclusas de la sociedad industrial, y en segundo término, con la incorporación plena de la Sociedad de la Información.
Tal es el caso de la República Dominicana. Para poder elevar la calidad de vida de sus ciudadanos y convertirse en una nación próspera y moderna, la República Dominicana está en el deber ineludible de resolver sus problemas fundamentales de infraestructura, al tiempo que diseña y aplica políticas que la conduzcan hacia la Sociedad de la Información.
El objetivo de este estudio realizado por el Center for International Development de la Universidad de Harvard, sobre el actual nivel de preparación con que cuenta la República Dominicana para incorporarse adecuadamente al mundo de las redes informáticas, procura precisamente esas metas.
El estudio parte de un diagnóstico de las potencialidades y perspectivas, así como de las debilidades y limitaciones, con las que en estos momentos cuenta la República Dominicana para hacer de la Sociedad de la Información su nuevo paradigma de desarrollo.
Los resultados de la investigación no han podido ser más ilustrativos y oportunos. Nos presentan un claro panorama de nuestro estado actual, y nos brindan un conjunto de pautas acerca de las accines a ser emprendidas por el sector gubernamental, el sector empresarial y el área educativa a los fines de lograr los objetivos de modernización.
El estudio sobre las condiciones de la República Dominicana para integrarse al muno de las redes forma parte de una investigación mayor realizada por el mismo equipo de la Universidad de Harvard, dirigido por el prestigioso economista- hoy director del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia- profesor Jeffrey Sachs.
Es justo, sin embargo, hacer un reconocimie to a Geoffrey Kirkman, y a todo su equipo, dentro del Grupo de Tecnologías de la Información del Center for International Development, por el esfuerzo desplegado en la realización de este estudio.
Confiamos que la lectura de este trabajo servirá de estímulo a los integrantes del área, así al público en general, y de ayuda para impulsar una estrategia nacional de desarrollo vinculado a la Sociedad de la Información, base del nuevo paradigma del progreso y la modernización.

Leonel Fernández
Santo Domingo, Distrito Nacional
10 de enero de 2004.
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