Tema: El conflicto Árabe – Israelí
Waleed Saleh

El conflicto árabe-israelí es por su importancia en la vida de los árabes y musulmanes siempre ha estado presente en nuestras vidas, pues desde que tenemos memoria nos encontramos con este problema. Este problema lleva casi un siglo.

Voy a leer una serie de datos, porque aparecen muchas cifras y fechas que no puedo retener, y me van a permitir ustedes leer unas frases que aclaran el conflicto árabe israelí desde su comienzo en el año de 1917, cuando el ministro de asuntos exteriores de británico, hace la recomendación de un estado judío en Palestina.

Cuando el problema palestino fue creado por Gran Bretaña en el año 1917, mas del noventa por ciento de la población de Palestina era árabe. En aquel tiempo vivían solo 56,000 judíos en Palestina; mas de la mitad de los judíos que vivían allí en aquel tiempo eran inmigrantes recién llegados, en su mayoría huyendo de la persecución de la cual eran objeto en sus países de origen, es decir en Europa, y que menos del 5 por ciento de la población de Palestina eran judíos palestinos nativos.

Los árabes de Palestina en este momento poseían el 97.5 por ciento de la tierra, mientras los judíos palestinos nativos y los recién inmigrados juntos poseían el 2.5 por ciento de la tierra.

Durante los treinta años de mandato y ocupación británica, el sionismo solo fue capaz de adquirir el 3.5 por ciento de la tierra de Palestina, a pesar de las facilidades y estímulos del gobierno británico. Un tanto de estas tierras fueron transferidas directamente al sionismo por el gobierno británico, y no fueron vendidas por sus propietarios árabes. Por consiguiente, cuando Gran Bretaña pasó el problema palestino a las Naciones Unidas en el año 1947, los judíos que vivían en Palestina no poseían mas que el seis por ciento del total de las tierras de esta región.

A pesar de estos hechos, la asamblea de la ONU recomendó el establecimiento de un estado judío en Palestina, y la asamblea concedió a este propuesta estado aproximadamente el 54 por ciento del total de las tierras del país.

Israel inmediatamente ocupó el 80 por ciento del total de la tierra palestina. Esta expansión territorial tuvo lugar en su mayor parte, antes del 15 de mayo de 1948, antes de la salida oficial de las fuerzas británicas de Palestina anterior a la entrada de los ejércitos árabes para proteger a los árabes palestinos, y antes de la guerra árabe-israelí. 

En 1947 la recomendación de la Asamblea General de la ONU, a favor de la creación de un estado judío, está fuera de la competencia de la Asamblea, según la carta constitucional de las Naciones Unidas.

Se rechazaron todos los esfuerzos de los países árabes y asiáticos para someter a la constitucionalidad, la recomendación de la Asamblea ante el Tribunal Internacional de Justicia. Los intentos de celebrar una segunda sesión especial en el año 1948, para revisar de nuevo el problema palestino fracasaron, y así se disiparon las esperanzas de toda legalidad internacional.

Esta original recomendación fue aceptado en primera votación, solo por los países europeos, los estados americanos y Australia. Sin embargo, los estados asiáticos y africanos, a excepción de África del sur votaron en contra, y cuando la votación se remitió a una sesión plenaria el día 29 de noviembre de 1947, bajo las presiones americanas, solo habían tenido éxito en un país de África, Liberia. En otras palabras el estado judío se plantó en el punto de la intersección de Asia y África, sin la aprobación de ningún país de la zona. Israel ha mantenido una política de agresión continuamente, invadiendo los territorios de los vecinos árabes, y ha sido debidamente censurado por los ataques militares por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Ningún otro país en el mundo, siendo miembro o no de las Naciones Unidas, ha sido tan frecuentemente condenado por este organismo.

Israel ha impuesto un sistema de apartheid, sobre los árabes que se quedaron en la patria. Mas del noventa por ciento de los árabes viven en zonas de seguridad bajo la ley marcial, restringiendo su libertad para viajar de un pueblo a otro, y a sus hijos se les ha negado oportunidades iguales para la educación y el trabajo.

A pesar de los hechos, Israel ha sido considerado, y todavía lo es, por los medios de prensa occidentales como el baluarte de la democracia y campeón de la paz en Oriente Medio. Los poderes occidentales han insistido en asegurar un equilibrio militar en el área, y esta doctrina ha permitido a Israel reunir todo tipo de armamento, incluso el nuclear, frente a los países árabes limítrofes que han visto limitadas sus necesidades de defensa, al no aplicar a ellos este mismo principio.

En relación con este ultimo punto, nos acordamos que Irak, en 1981 estaba construyendo un centro nuclear, que fue bombardeado por aviones israelíes, aprovechando la guerra que había empezado con Irán. Israel nunca ha aceptado que ningún país árabe tenga armas nucleares como tienen ellos.

Estos hechos que he leído indican una serie de análisis. Por ejemplo, el tema de los judíos perseguidos en distintos sitios de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, etc., ha hecho a los europeos buscar una solución para ellos, pero ha sido una solución falsa, porque han creado otro problema mayor, que es el problema de los palestinos.

La postura de los gobiernos árabes, creo que sabemos mucho de ella, porque el tema de Israel ha sido utilizado por los gobiernos árabes a su favor, para beneficiarse de este asunto. Es decir, ellos siempre han utilizado el tema de Palestina como una bandera para servir a sus intereses, porque los palestinos sabemos perfectamente, que en el año 1970 fueron 30,000 palestinos masacrados en Jordania por el rey Hussein. En 1976 se masacraron dos mil o tres mil palestinos en Siria, y así mismo vemos que en distintos países árabes han sido utilizados para sus intereses políticos.

En cambio las posturas populares son absolutamente distintas porque todo el mundo árabe y musulmán considera el tema palestino como un tema central; todos creen que se ha cometido una injusticia enorme en la zona, por razones obvias y conocidas.

Estados Unidos tiene a Israel en Oriente Medio como su brazo armado, y ha tenido a Israel siempre mimado, y creo que viendo un poco el panorama sobre como trata Estados Unidos a Israel y como trata a los países árabes, nos puede dar una pista sobre los motivos de esta postura o actitud.

Por ejemplo, Israel vive de las ayudas de Estados Unidos. Israel consume una cantidad importante de las arcas de Estados Unidos, y es tratado con un mimo supremo. En cambio los países árabes exportan a Estados Unidos el petróleo con un precio bastante razonable, y a la vez los países árabes son unos consumidores estupendos de productos de la tecnología de Estados Unidos, sobre todo de ordenadores, maquinarias, aviones etc., y no hablemos del negocio de armas, pues es una cuestión aparte.

Solamente lo que es la tecnología utilizada en asuntos de la vida civil, diaria, pues prácticamente todo llega de Estados Unidos. Sin embargo, trata a estos países que levantan la economía norteamericana, con un desprecio absoluto y total.

Creo que esto nos puede poner los puntos sobre las íes sobre muchas cosas. 

Todo eso ha llevado las cosas a una situación tensa en el Medio Oriente, porque los árabes siempre se han preguntado el por qué de la creación del Estado de Israel en esta zona del mundo, y por qué los palestinos tienen que sufrir las consecuencias de los crímenes que se habían cometido contra los judíos en distintos sitios de Europa. Mas que entender esto ha sido difícil aceptarlo. Prueba de ello es que Egipto lleva mas de veinte años desde que firmó el acuerdo de paz, hasta el día de hoy los egipcios no aceptan ningún tipo de encuentro, a parte del encuentro político con los israelíes. Por ejemplo, si en Egipto hay un festival de teatro, o de cine o cualquier otra cosa, prácticamente la mayoría no acepta que participen grupos venidos de Israel. Esto nos explica el sentimiento popular hacia el estado de Israel. 

Lógicamente, los líderes israelíes han agudizado esta sensación también, porque todos ellos han utilizado una mano muy dura contra los árabes. Todo el mundo sabe que en 1982 el actual primer ministro Ariel Sharón estaba implicado en una matanza terrible, en donde se habló de treinta mil muertos palestinos.

Todo ello nos explica un poco el por qué todo este rechazo popular y por qué no aceptar que la causa palestina se lleve por estos senderos. Una cosa ha sido la postura de los gobiernos árabes y otra cosa es la sensación del pueblo.

La Guerra del Golfo quizás también ha agudizado esta sensación, pues han visto que Israel jamás ha cumplido una resolución de la ONU, es decir, tiene a sus espaldas decenas de resoluciones, y nunca ha cumplido, y la comunidad internacional, con el voto constante de Estados Unidos impide que Israel cumpla estas resoluciones.

En cambio, en el caso de Hussein, le han impuesto una serie de resoluciones que ha tenido que cumplir, y aún así no le han dejado nada al pueblo, que está sufriendo un embargo terrible. Lógicamente todo eso agudiza esta situación de Oriente Medio.

Muchas gracias.

Gema Martín (continuación tema conflicto Árabe-Israelí)

Hay un primer factor de responsabilidad histórica no reconocido, no manifestado como tal responsabilidad hasta la actualidad, que marca el origen del problema.

Esa primera responsabilidad es europea, y mas concretamente una responsabilidad británica. Todo reposa en el principio de que los británicos, que tenían el mandato sobre la Palestina histórica, decidieron ofrecer la tierra de un pueblo que estaban colonizando, a un pueblo de fuera al que no le pertenecía esa tierra.

El hecho de que los británicos considerasen que la población que habitaba Palestina perdía sus derechos a constituir un estado independiente, perdía sus derechos nacionales como otras poblaciones autóctonas en África y en Asia, y le ofrecía a un pueblo externo a esa región esa tierra.

Y digo un pueblo ajeno y externo, porque en efecto en Palestina vivían palestinos pertenecientes a la religión musulmana mayoritariamente, a la cristiana y a la judía. Por lo que había palestinos pertenecientes a las tres religiones viviendo históricamente ahí.

Pero Gran Bretaña le ofrece esas tierras al sionismo nacionalista, se las ofrece a un proyecto nacional europeo, que tiene un objetivo claro y fundamental que es pensar inicialmente en todos los judíos europeos. Y basa la construcción de su principio nacional en la colonización de esas tierras en las que no estaban presentes todas esas comunidades judías que van a constituir el estado de Israel.

Hay un hecho histórico, que se va a mezclar en esto, y es el holocausto. Europa va a tener una enorme responsabilidad histórica, solo que esta la ha reconocido y ha pedido perdón por ella, lo cual está muy bien, y es un derecho legítimo de los judíos exigir la asunción de esa responsabilidad. Lo que ocurre es que se convierte en un mecanismo selectivo, pues hay muchas responsabilidades sin reconocer, y concretamente la de la tragedia palestina, que va directamente vinculada a la constitución del nacionalismo sionista, no se ha reconocido ni se ha pedido perdón por ello. 

Esa imbricación histórica de Europa va a generar una mala conciencia histórica europea, muy fuerte en el caso de Alemania. Y va a traer consigo otro elemento importante como es el hecho de que esa masacre, que ha sido ampliamente reconocida, ha sido entre otras razones por fue una masacre de población europea.

Por lo que no va a existir ese concepto de interiorización cultural, que lleva a Europa a cometer verdaderas masacras en otras partes del mundo colonizado, y que no se tuvo esa misma conciencia de responsabilidad y de acción miserable.

Esto va a traer como consecuencia, independientemente de todo lo que es la vergüenza del holocausto, la denuncia permanente del holocausto, una experiencia que no podemos olvidar para que nunca se repita, pero a traído consigo otra realidad, y es luego la instrumentalización histórica que del holocausto hasta la actualidad, ha hecho Israel de ese holocausto, para seguir ejerciendo un proceso de mala conciencia histórica y colectiva del mundo occidental y del mundo europeo.

De manera que ha tenido una influencia determinante por parte del mundo europeo y occidental en general, para no atreverse a criticar o presionar, ni levantar la voz contra los abusos que luego Israel va a cometer en Palestina, por medio a ser denunciados de antisemitas.

Porque ha habido una instrumentalización, y es el hecho de que el sionismo ha hecho un vinculo, que felizmente hay distinguidas y relevantes personalidades judías en el mundo, que denuncian esta realidad. Es el hecho de que Israel ha vinculado sionismo con judaísmo en sentido absoluto y total; y la critica por lo tanto del sionismo, que es un proyecto nacionalista muy concreto que no abarca a todo el mundo judío, se convierte automáticamente en antisemitismo. Y eso ha labrado también una conciencia en todo el mundo europeo y occidental, que se autocensura a la hora de criticar y decir, que la victima, en el caso de Israel, ha acabado convirtiéndose en verdugo de otro pueblo.

Todo esto ha generado una situación histórica con rasgos psicológicos emocionales, que ha ido bloqueando la capacidad del mundo occidental, para responder y llamar por su nombre a lo que es una política de ocupación colonial de Palestina, y desde el 1967 de los territorios ocupados, de las mas crueles y largas que ha conocido la historia contemporánea.

Esto ha permitido a Israel gozar de una impunidad internacional, que en buena medida se ha convertido en una especie de excepción universal, por la capacidad de impunidad con que ha desarrollado todo esto. Israel puede ser definido perfectamente como un estado fuera de la ley, pues no se siente compelido por ninguna de las leyes internacionales que han ido denunciando la ilegitimidad de la ocupación territorial israelí. Que han ido denunciando la violación de los derechos nacionales y humanos de los palestinos a través de esa dura ocupación militar. 

No ha habido ningún país de occidente que se haya atrevido a decir otra cosa que no sea “es necesario resolver este conflicto, es necesario avanzar hacia la paz”. 

Otra responsabilidad la tienen los regímenes árabes, que han instrumentalizado, han manipulado, han tenido sus propios intereses estratégicos, con respecto a Palestina. Han tenido avaricia territorial sobre territorio palestino, y no hay que olvidar que Jordania en 1949 se anexiona a Cisjordania, y va a mantener ese estatuto de anexión hasta 1988.

Es decir, que ha habido una gestión del mundo árabe de la cuestión palestina, absolutamente fracasada, desde el mismo momento en que surge el conflicto en el año 1948, en la que los intereses de los regímenes árabes les llevó a querer tutelar para beneficio de sus poblaciones, la cuestión palestina, y no permitir que surgiese un gobierno en el exilio, que defendiese sus propios intereses.

Ha habido responsabilidad también en los palestinos, sobre todo en el liderazgo palestino; Arafat no ha llevado bien la gestión y la dirección de los palestinos. Y no la ha llevado bien por múltiples razones. En el período de la diáspora en que Arafat y la OLP estaban fuera de Cisjordania, la OLP acabó convirtiéndose en un movimiento de liberación nacional incapaz de funcionar democráticamente en términos internos, minado por las rivalidades y los personalismos de las distintas facciones palestinas enfrentadas entre sí, que debilitaban el liderazgo unitario.

Con un alejamiento progresivo de los palestinos del interior, que acabaron explotando en una primera intifada en 1987, y esa primera intifada fue para marcar a ese liderazgo en la diáspora, que estaba completamente desconectado de la realidad interna de los palestinos; que los palestinos estaban viviendo la ocupación militar, mientras los líderes no eran capaces de buscar una salida política a esa situación.

Con lo cual ha habido una multitud de responsabilidades, pero todas estas en absoluto pueden servir para justificar lo que es la ocupación militar de Israel de los territorios ocupados, la situación de opresión humana y humanitaria, absolutamente insoportable en los territorios ocupados.

En la dinámica que se abrió con el proceso de Oslo, que despertó esperanzas, y que nos lleva a la situación actual en los territorios ocupados, hay que tener en cuenta los siguiente: el apoyo incondicional de Estados Unidos a Israel, por multitud de circunstancias, pero con un enorme peso el fuerte y poderoso lobby pro israelí de la comunidad judía norteamericana que está muy bien situada en todos los ámbitos de decisión de la administración norteamericana. Además de esto, el lobby armamentístico norteamericano por razones obvias, porque hay que tener en cuenta que Estados concede a Israel la ayuda civil y militar mas grande que concede a ningún otro país en el mundo. Pero buena parte de esa ayuda económica le vuelve a Estados Unidos a través de la compra de armas que Israel hace, con un beneficio añadido, y es que no solamente le vende las armas que Israel solicita, sino que también hace una excepción universal, pues es al único país del mundo al que le vende su ultima y mas avanzada tecnología militar.

Es decir, que lógicamente, desde la perspectiva de cualquier ministerio de defensa no se vende a todo mundo el material mas avanzado porque sino se puede estar vendiendo ese material a un potencial enemigo. 

En 1993 se da un cambio histórico, que es la apertura de negociaciones, la firma de la paz, el reconocimiento de Palestinos e israelíes, y que se va a llamar los acuerdos de Oslo. Estos acuerdos tienen lugar después de la Guerra del Golfo, y son posibles porque se dan las condiciones necesarias para que Israel y Estados Unidos estén convencidos de que el marco de la negociación puede ser establecido de acuerdo con sus intereses.

Sobre Arafat hay que recordar que la OLP salió de la Guerra del Golfo en extremo debilitado, porque después de multitud de abatares, pasando por Jordania, por el Líbano, por Túnez, etc., a Arafat le agarró la Guerra acogido por Hussein en Bagdad. 

Arafat estaba en una situación de debilidad tal, que cualquier marco de negociación que se le ofreciese iba a ser mejor que la situación en la que estaba, y por lo tanto, en un marco de emergencia de una única superpotencia, después del derrumbe de la Unión Soviética, y de un control del Medio Oriente después de la Guerra del Golfo, una dependencia directa e incapacidad de influencia política y autónoma de los regímenes árabes en la zona, se dio el marco ideal para proponer esas negociaciones de paz, de acuerdo con unas reglas de juego que favorecían a Israel. 

Esas reglas establecieron que se renunciaba a lo que hasta entonces había sido el proyecto en el que se embarcaba cualquier propuesta de solución de la causa palestina, y era la de una conferencia internacional auspiciada por la ONU. 

La ONU, desde la Guerra del Golfo ha quedado completamente marginada, ha perdido su esencia fundamental, que es la búsqueda a través de medios pacíficos y de diálogo, para encontrar solución a los conflictos. La ONU se esta convirtiendo en sentido contrario a sus principios, en legitimar opciones militares.

La marginación de la ONU va a establecer que el marco de la negociación se establezca marginando a la comunidad internacional, marginando a Europa, y ubicándola en un marco de negociaciones directas bilaterales entre Palestina e Israel, con un solo mediador, que fue por supuesto Estados Unidos.

Planteando el problema de que el mediador ha demostrado históricamente su poca imparcialidad en el conflicto, pero este es el marco que acepta la OLP.

El segundo problema importante que plantea el marco de Oslo, es que va a olvidar todo el cuerpo jurídico de la ONU, y se va a concentrar en dos resoluciones, que en efecto son sobre todo territoriales, que establecen la ocupación ilegítima por parte de Israel de los territorios ocupados en 1967, pero que son dos resoluciones en las que no se establece ninguna mención a los derechos nacionales y civiles de los palestinos, quedándose en la cuestión territorial.

El tercer elemento preocupante es que se decidió no entrar a negociar lo que son los temas para resolver el conflicto, como la frontera, Jerusalem, refugiados y evacuación de asentamientos de las colonias judías en los territorios ocupados. Se decidió establecer un período transitorio en que no se entraba a negociar esos temas, y en ese período se van a dar dos factores: lo que se va aplicar son una serie de medidas que van a perjudicar a los palestinos; ese período va a establecer una división territorial de los territorios ocupados entre territorio A, B y C.

En el territorio A, se va a retirar el ejercito israelí, y se va a dejar a la autoridad palestina el control. Ese territorio “A” será el siete por ciento del territorio de Cisjordania y Gaza, donde se agrupa el 70 por ciento de la población palestina. El territorio “B” será compartido por los Israelíes y la Autoridad Palestina; el territorio “C” seguirá bajo control absoluto de Israel, que significa el 70 por ciento de Cisjordania.

Esto significa que la recuperación territorial de los palestinos es mínima, pero sin embargo, Israel consigue lo que es su objetivo histórico, que consiste en desembarazarse de la población palestina. La única razón por la cual Israel no nos ha colocado a toda la comunidad internacional ante un hecho consumado más, que es anexionarse Cisjordania y Gaza, como se anexionó a Jerusalem, no ha sido por ningún respeto de la ley internacional, sino porque quiere el territorio, pero no quiere a los palestinos. Y claro, en Cisjordania viven casi cuatro millones de palestinos, e Israel no quiere absorber a tanta gente, porque entre otras cuestiones en términos demográficos desequilibra el mito fundador y el objetivo sustancial del estado hebreo, que es un estado judío para los judíos.

Los acuerdos de Oslo no contemplaron ningún tipo de independencia económica de la Autoridad Palestina, con lo cual estos últimos seguirán dependiendo de la economía israelí, y los palestinos serán incapaces de generar una economía productiva, y la Unión Europea financiará todo el marco de Oslo y las negociaciones de paz, y financiará por lo tanto la Autoridad Palestina sin que repercuta en ninguna influencia política de la Unión Europea en ese conflicto.

Evidentemente el problema es de los europeos, y su incapacidad para erigirse como actor político, y no solo quien firma los cheques en blanco.

Segundo problema de Oslo y hasta la actualidad es que todo lo que tenía que cumplir Israel y que firmó, no lo ha cumplido. No ha cumplido Israel tampoco la cuestión de los presos políticos, que son unos dos mil o tres mil presos palestinos, y los acuerdos establecían la liberación de los mismos. Por el contrario, siguió ejerciendo todo el sistema de opresión contra la población civil palestina, destruyendo casas palestinas, castigos colectivos, como por ejemplo, cuando detienen a un sospechoso de lo que sea, no solamente encarcelan a ese sospechoso, sino que van a la casa de ese sospechoso, y destruyen la casa de ese sospechoso para que los palestinos aprendan. 

En este marco de no cumplimiento, acabará explotando la intifada en octubre del año pasado. Esa intifada es la reacción contra un proceso, que finalmente era un proceso de paz y que se convirtió en un proceso en que los palestinos no obtenían nada y sin embargo la situación sobre el terreno se iba empeorando para los palestinos.

También hubo otro ingrediente de reacción con respecto al liderazgo de Arafat y la autoridad palestina. La gestión de Arafat no ha sido una buena gestión; durante el proceso de Oslo ha sido incapaz de crear un programa coherente para las negociaciones.

Se ha limitado a tácticas coyunturales en las que en ningún momento ha ofrecido verdaderamente una propuesta estableciendo lo que los palestinos aceptarían y no aceptarían, y nunca ha sido capaz de transmitir que tenía una estrategia y un proyecto ante su propia población palestina.

Eso ha hecho que Arafat se haya ido alejando de su propia población, a lo que se ha unido un hecho y es que la gestión palestina se ha convertido en una gestión arbitraria y autoritaria, y se ha generado redes de corrupción por parte de esa élite de Oslo de la Autoridad palestina. Dicho esto hay que tener en cuenta, que el marco internacional de los acuerdos de Oslo no han estado en ningún momento preocupados porque ese proceso tenga una evolución política, porque la estructura institucional que la autoridad palestina estaba levantando para su gobierno fuese democrática y en el marco de un estado de derecho.

Sobre la cuestión de los atentados suicidas contra la población civil israelí, hay que tener en cuenta dos factores: primero, sobre la violencia, hay que entender las causas de la misma, independientemente de que cualquier atentado contra población civil evidentemente debe ser lamentado. Pero hay que tomar en cuenta que esos atentados tienen lugar fruto de la enorme violencia que practica Israel sobre los territorios ocupados desde la llegada de Sharón, pero sistemáticamente desde hace décadas. 

Y el evento clave: los últimos atentados en diciembre han tenido lugar como consecuencia de una clara provocación de Sharón.

Desde el 11 de septiembre, Arafat estableció un marco de negociación con “Hamas” para lograr que las operaciones se contuviesen porque era estrictamente necesario en el marco internacional de los atentados del 11 de septiembre, dejar claro que los palestinos están en contra del terrorismo. Y las operaciones de Hamas habían sido suspendidas, por lo que estaba teniendo resultados con respecto a la contención de la violencia. 

Desde luego esto no fue apreciado por el gobierno israelí, para además tener algún signo de relajación de la brutal opresión diaria que padecen los palestinos, opresión que contabiliza victimas y muertos diarios. Ochocientos muertos, entre ellos doscientos niños y 30,000 heridos, muchos de ellos incapacitados de por vida.

El 26 de noviembre, la víspera de la llegada a Israel de la delegación norteamericana, la administración Bush decidió nombrar un responsable americano para forzar al diálogo y forzar a las partes a la negociación.

La víspera de la llegada de Anthony Zinni a la región, el gobierno israelí decide algo que esta siendo condenado por toda la comunidad internacional, incluso por los propios Estados Unidos, como son los asesinatos extrajudiciales. Asesinar al liderazgo palestino que considera es un liderazgo enemigo, y simplemente diciendo que son potenciales terroristas.

Pues decide el gobierno israelí asesinar a uno de los principales líderes carismáticos de Hamas, sabiendo que eso desencadenaba la respuesta de Hamas, y los atentados suicidas. Y se repite de nuevo el mismo escenario: primero, sobre dimensión de las victimas israelíes, frente a la infravaloración de las victimas palestinas.

El segundo elemento es que nadie habla del terrorismo de Estado de Israel contra la población palestina, sino que solamente se habla del terrorismo palestino, y son igualmente condenables.

Y se da un marco, que es el que está tratando de forzar Sharón y someter a toda la comunidad internacional a aceptar ese marco, que es a partir del momento en que tienen lugar los atentados terroristas, el problema se plantea como si no hubiese un antes. Se olvida que es un problema de ocupante y ocupado, y de todo el sufrimiento diario que Israel ocasiona a los palestinos y se convierte estrictamente en un problema de acabar con el terrorismo palestino. Se ignora todo lo demás y Sharón aprovecha y establece el paralelo desde su perspectiva egoísta, entre la política de Estados Unidos en Afganistán y la suya en los territorios ocupados.

En tanto que Israel no esté dispuesto a modificar su situación de ocupación, la violencia saldrá por un lado o por el otro. No se puede luchar contra esa violencia, encapsulándola como si no hubiese unos condicionantes, un marco en el que hay muchos componentes políticos, militares y muchos actores.

Con lo cual, la situación actual es enormemente peligrosa y preocupante, pues Ariel Sharón está convencido de que él controla a los americanos, y él tiene una estrategia suicida para la región, y va a ir definitivamente a establecerla, colocando el escenario mas violento, para lograr llegar a medidas extremas, que pasan por un sometimiento absoluto, una desintegración del liderazgo palestino, un sometimiento a los palestinos generando de las elites la diáspora, y con la masa palestina sobre el terreno, masa fundamentalmente campesina y obrera, forzarle a la desesperación y el sometimiento.

En tanto que Israel se anexione por lo menos el 60 por ciento de Cisjordania y Gaza que ya controla a través de las colonias judías y las autopistas.

Esa estrategia puede generar un río de sangre de alcances impredecibles en la región, y por lo tanto no queda mas que una posibilidad, que es la implicación firme e intensiva de la comunidad internacional. 

El campo de los defensores de la paz y de la negociación política real con los palestinos está en Israel mas debilitado que nunca; el Partido Laborista está en una crisis interna enorme, que es el gran legado que el espantoso gobierno de Ehud Barak le ha dejado al partido, que ni si quiera tiene líder nombrado. A aceptado la formación de un gobierno de unión nacional que sirve sobre todo a Sharón, en el cual ha perdido cualquier capacidad de alternativa política diferente de la de Sharón. 

Por lo tanto en Israel en este momento no hay posibilidad de que del seno mismo de ese país pueda salir un cambio y una política negociadora que encauce debidamente esta situación.

Con lo cual no queda mas que la implicación firme de la comunidad internacional. Sin esa intervención el marco es catastrófico, con alcances completamente imprevisibles, por la reacción que eso va a generar en el mundo árabe y musulmán, entre las poblaciones, entre muchos actores políticos, y por los propios actores políticos palestinos, la nueva generación palestina en torno a un nuevo liderazgo de Al Fatah y al nuevo liderazgo de Hamas, que son mucho mas firmes y radicales en lo que es la defensa de sus derechos nacionales, políticos y civiles.

Con lo cual, la pelota está en el tejado de la Unión Europea y de Estados Unidos. ¿van a ser capaces verdaderamente de encausar la situación, encausar con firmeza y presionar a Ariel Sharón? Sinceramente soy pesimista. Y la única posibilidad es que la situación acabe siendo tan absolutamente peligrosa, que opten por intervenir. Todo dependerá de cuales son los siguientes objetivos de Estados Unidos en eso que ya se denomina como segundo frente, en su guerra contra el terrorismo, y lo que a esos objetivos le pueda perjudicar la situación del conflicto palestino-israelí.

Por el momento todo parece indicar que mas bien consideran que es un conflicto lo suficientemente encapsulado, que no amenaza sus proyectos en la región, pero esto podría ser un error de calculo de los Estados Unidos en el Medio Oriente, como ya a lo largo de la historia se ha mostrado en varias ocasiones.

Gracias.

 

Volver atrás

[ Noticias Anteriores 2000 ] [ Noticias Anteriores 2001 ] [ Noticias Anteriores 2002 ]