El conflicto árabe-israelí es por su importancia
en la vida de los árabes y musulmanes siempre ha estado presente
en nuestras vidas, pues desde que tenemos memoria nos encontramos
con este problema. Este problema lleva casi un siglo.
Voy a leer una serie de datos, porque aparecen
muchas cifras y fechas que no puedo retener, y me van a permitir
ustedes leer unas frases que aclaran el conflicto árabe israelí
desde su comienzo en el año de 1917, cuando el ministro de
asuntos exteriores de británico, hace la recomendación de
un estado judío en Palestina.
Cuando el problema palestino fue creado
por Gran Bretaña en el año 1917, mas del noventa por ciento
de la población de Palestina era árabe. En aquel tiempo vivían
solo 56,000 judíos en Palestina; mas de la mitad de los judíos
que vivían allí en aquel tiempo eran inmigrantes recién llegados,
en su mayoría huyendo de la persecución de la cual eran objeto
en sus países de origen, es decir en Europa, y que menos del
5 por ciento de la población de Palestina eran judíos palestinos
nativos.
Los árabes de Palestina en este momento
poseían el 97.5 por ciento de la tierra, mientras los judíos
palestinos nativos y los recién inmigrados juntos poseían
el 2.5 por ciento de la tierra.
Durante los treinta años de mandato y ocupación
británica, el sionismo solo fue capaz de adquirir el 3.5 por
ciento de la tierra de Palestina, a pesar de las facilidades
y estímulos del gobierno británico. Un tanto de estas tierras
fueron transferidas directamente al sionismo por el gobierno
británico, y no fueron vendidas por sus propietarios árabes.
Por consiguiente, cuando Gran Bretaña pasó el problema palestino
a las Naciones Unidas en el año 1947, los judíos que vivían
en Palestina no poseían mas que el seis por ciento del total
de las tierras de esta región.
A pesar de estos hechos, la asamblea de
la ONU recomendó el establecimiento de un estado judío en
Palestina, y la asamblea concedió a este propuesta estado
aproximadamente el 54 por ciento del total de las tierras
del país.
Israel inmediatamente ocupó el 80 por ciento
del total de la tierra palestina. Esta expansión territorial
tuvo lugar en su mayor parte, antes del 15 de mayo de 1948,
antes de la salida oficial de las fuerzas británicas de Palestina
anterior a la entrada de los ejércitos árabes para proteger
a los árabes palestinos, y antes de la guerra árabe-israelí.
En 1947 la recomendación de la Asamblea
General de la ONU, a favor de la creación de un estado judío,
está fuera de la competencia de la Asamblea, según la carta
constitucional de las Naciones Unidas.
Se rechazaron todos los esfuerzos de los
países árabes y asiáticos para someter a la constitucionalidad,
la recomendación de la Asamblea ante el Tribunal Internacional
de Justicia. Los intentos de celebrar una segunda sesión especial
en el año 1948, para revisar de nuevo el problema palestino
fracasaron, y así se disiparon las esperanzas de toda legalidad
internacional.
Esta original recomendación fue aceptado
en primera votación, solo por los países europeos, los estados
americanos y Australia. Sin embargo, los estados asiáticos
y africanos, a excepción de África del sur votaron en contra,
y cuando la votación se remitió a una sesión plenaria el día
29 de noviembre de 1947, bajo las presiones americanas, solo
habían tenido éxito en un país de África, Liberia. En otras
palabras el estado judío se plantó en el punto de la intersección
de Asia y África, sin la aprobación de ningún país de la zona.
Israel ha mantenido una política de agresión continuamente,
invadiendo los territorios de los vecinos árabes, y ha sido
debidamente censurado por los ataques militares por el Consejo
de Seguridad de la ONU.
Ningún otro país en el mundo, siendo miembro
o no de las Naciones Unidas, ha sido tan frecuentemente condenado
por este organismo.
Israel ha impuesto un sistema de apartheid,
sobre los árabes que se quedaron en la patria. Mas del noventa
por ciento de los árabes viven en zonas de seguridad bajo
la ley marcial, restringiendo su libertad para viajar de un
pueblo a otro, y a sus hijos se les ha negado oportunidades
iguales para la educación y el trabajo.
A pesar de los hechos, Israel ha sido considerado,
y todavía lo es, por los medios de prensa occidentales como
el baluarte de la democracia y campeón de la paz en Oriente
Medio. Los poderes occidentales han insistido en asegurar
un equilibrio militar en el área, y esta doctrina ha permitido
a Israel reunir todo tipo de armamento, incluso el nuclear,
frente a los países árabes limítrofes que han visto limitadas
sus necesidades de defensa, al no aplicar a ellos este mismo
principio.
En relación con este ultimo punto, nos acordamos
que Irak, en 1981 estaba construyendo un centro nuclear, que
fue bombardeado por aviones israelíes, aprovechando la guerra
que había empezado con Irán. Israel nunca ha aceptado que
ningún país árabe tenga armas nucleares como tienen ellos.
Estos hechos que he leído indican una serie
de análisis. Por ejemplo, el tema de los judíos perseguidos
en distintos sitios de Europa después de la Segunda Guerra
Mundial, etc., ha hecho a los europeos buscar una solución
para ellos, pero ha sido una solución falsa, porque han creado
otro problema mayor, que es el problema de los palestinos.
La postura de los gobiernos árabes, creo
que sabemos mucho de ella, porque el tema de Israel ha sido
utilizado por los gobiernos árabes a su favor, para beneficiarse
de este asunto. Es decir, ellos siempre han utilizado el tema
de Palestina como una bandera para servir a sus intereses,
porque los palestinos sabemos perfectamente, que en el año
1970 fueron 30,000 palestinos masacrados en Jordania por el
rey Hussein. En 1976 se masacraron dos mil o tres mil palestinos
en Siria, y así mismo vemos que en distintos países árabes
han sido utilizados para sus intereses políticos.
En cambio las posturas populares son absolutamente
distintas porque todo el mundo árabe y musulmán considera
el tema palestino como un tema central; todos creen que se
ha cometido una injusticia enorme en la zona, por razones
obvias y conocidas.
Estados Unidos tiene a Israel en Oriente
Medio como su brazo armado, y ha tenido a Israel siempre mimado,
y creo que viendo un poco el panorama sobre como trata Estados
Unidos a Israel y como trata a los países árabes, nos puede
dar una pista sobre los motivos de esta postura o actitud.
Por ejemplo, Israel vive de las ayudas de
Estados Unidos. Israel consume una cantidad importante de
las arcas de Estados Unidos, y es tratado con un mimo supremo.
En cambio los países árabes exportan a Estados Unidos el petróleo
con un precio bastante razonable, y a la vez los países árabes
son unos consumidores estupendos de productos de la tecnología
de Estados Unidos, sobre todo de ordenadores, maquinarias,
aviones etc., y no hablemos del negocio de armas, pues es
una cuestión aparte.
Solamente lo que es la tecnología utilizada
en asuntos de la vida civil, diaria, pues prácticamente todo
llega de Estados Unidos. Sin embargo, trata a estos países
que levantan la economía norteamericana, con un desprecio
absoluto y total.
Creo que esto nos puede poner los puntos
sobre las íes sobre muchas cosas.
Todo eso ha llevado las cosas a una situación
tensa en el Medio Oriente, porque los árabes siempre se han
preguntado el por qué de la creación del Estado de Israel
en esta zona del mundo, y por qué los palestinos tienen que
sufrir las consecuencias de los crímenes que se habían cometido
contra los judíos en distintos sitios de Europa. Mas que entender
esto ha sido difícil aceptarlo. Prueba de ello es que Egipto
lleva mas de veinte años desde que firmó el acuerdo de paz,
hasta el día de hoy los egipcios no aceptan ningún tipo de
encuentro, a parte del encuentro político con los israelíes.
Por ejemplo, si en Egipto hay un festival de teatro, o de
cine o cualquier otra cosa, prácticamente la mayoría no acepta
que participen grupos venidos de Israel. Esto nos explica
el sentimiento popular hacia el estado de Israel.
Lógicamente, los líderes israelíes han agudizado
esta sensación también, porque todos ellos han utilizado una
mano muy dura contra los árabes. Todo el mundo sabe que en
1982 el actual primer ministro Ariel Sharón estaba implicado
en una matanza terrible, en donde se habló de treinta mil
muertos palestinos.
Todo ello nos explica un poco el por qué
todo este rechazo popular y por qué no aceptar que la causa
palestina se lleve por estos senderos. Una cosa ha sido la
postura de los gobiernos árabes y otra cosa es la sensación
del pueblo.
La Guerra del Golfo quizás también ha agudizado
esta sensación, pues han visto que Israel jamás ha cumplido
una resolución de la ONU, es decir, tiene a sus espaldas decenas
de resoluciones, y nunca ha cumplido, y la comunidad internacional,
con el voto constante de Estados Unidos impide que Israel
cumpla estas resoluciones.
En cambio, en el caso de Hussein, le han
impuesto una serie de resoluciones que ha tenido que cumplir,
y aún así no le han dejado nada al pueblo, que está sufriendo
un embargo terrible. Lógicamente todo eso agudiza esta situación
de Oriente Medio.
Muchas gracias.
Gema Martín (continuación tema conflicto
Árabe-Israelí)
Hay un primer factor de responsabilidad
histórica no reconocido, no manifestado como tal responsabilidad
hasta la actualidad, que marca el origen del problema.
Esa primera responsabilidad es europea,
y mas concretamente una responsabilidad británica. Todo reposa
en el principio de que los británicos, que tenían el mandato
sobre la Palestina histórica, decidieron ofrecer la tierra
de un pueblo que estaban colonizando, a un pueblo de fuera
al que no le pertenecía esa tierra.
El hecho de que los británicos considerasen
que la población que habitaba Palestina perdía sus derechos
a constituir un estado independiente, perdía sus derechos
nacionales como otras poblaciones autóctonas en África y en
Asia, y le ofrecía a un pueblo externo a esa región esa tierra.
Y digo un pueblo ajeno y externo, porque
en efecto en Palestina vivían palestinos pertenecientes a
la religión musulmana mayoritariamente, a la cristiana y a
la judía. Por lo que había palestinos pertenecientes a las
tres religiones viviendo históricamente ahí.
Pero Gran Bretaña le ofrece esas tierras
al sionismo nacionalista, se las ofrece a un proyecto nacional
europeo, que tiene un objetivo claro y fundamental que es
pensar inicialmente en todos los judíos europeos. Y basa la
construcción de su principio nacional en la colonización de
esas tierras en las que no estaban presentes todas esas comunidades
judías que van a constituir el estado de Israel.
Hay un hecho histórico, que se va a mezclar
en esto, y es el holocausto. Europa va a tener una enorme
responsabilidad histórica, solo que esta la ha reconocido
y ha pedido perdón por ella, lo cual está muy bien, y es un
derecho legítimo de los judíos exigir la asunción de esa responsabilidad.
Lo que ocurre es que se convierte en un mecanismo selectivo,
pues hay muchas responsabilidades sin reconocer, y concretamente
la de la tragedia palestina, que va directamente vinculada
a la constitución del nacionalismo sionista, no se ha reconocido
ni se ha pedido perdón por ello.
Esa imbricación histórica de Europa va a
generar una mala conciencia histórica europea, muy fuerte
en el caso de Alemania. Y va a traer consigo otro elemento
importante como es el hecho de que esa masacre, que ha sido
ampliamente reconocida, ha sido entre otras razones por fue
una masacre de población europea.
Por lo que no va a existir ese concepto
de interiorización cultural, que lleva a Europa a cometer
verdaderas masacras en otras partes del mundo colonizado,
y que no se tuvo esa misma conciencia de responsabilidad y
de acción miserable.
Esto va a traer como consecuencia, independientemente
de todo lo que es la vergüenza del holocausto, la denuncia
permanente del holocausto, una experiencia que no podemos
olvidar para que nunca se repita, pero a traído consigo otra
realidad, y es luego la instrumentalización histórica que
del holocausto hasta la actualidad, ha hecho Israel de ese
holocausto, para seguir ejerciendo un proceso de mala conciencia
histórica y colectiva del mundo occidental y del mundo europeo.
De manera que ha tenido una influencia determinante
por parte del mundo europeo y occidental en general, para
no atreverse a criticar o presionar, ni levantar la voz contra
los abusos que luego Israel va a cometer en Palestina, por
medio a ser denunciados de antisemitas.
Porque ha habido una instrumentalización,
y es el hecho de que el sionismo ha hecho un vinculo, que
felizmente hay distinguidas y relevantes personalidades judías
en el mundo, que denuncian esta realidad. Es el hecho de que
Israel ha vinculado sionismo con judaísmo en sentido absoluto
y total; y la critica por lo tanto del sionismo, que es un
proyecto nacionalista muy concreto que no abarca a todo el
mundo judío, se convierte automáticamente en antisemitismo.
Y eso ha labrado también una conciencia en todo el mundo europeo
y occidental, que se autocensura a la hora de criticar y decir,
que la victima, en el caso de Israel, ha acabado convirtiéndose
en verdugo de otro pueblo.
Todo esto ha generado una situación histórica
con rasgos psicológicos emocionales, que ha ido bloqueando
la capacidad del mundo occidental, para responder y llamar
por su nombre a lo que es una política de ocupación colonial
de Palestina, y desde el 1967 de los territorios ocupados,
de las mas crueles y largas que ha conocido la historia contemporánea.
Esto ha permitido a Israel gozar de una
impunidad internacional, que en buena medida se ha convertido
en una especie de excepción universal, por la capacidad de
impunidad con que ha desarrollado todo esto. Israel puede
ser definido perfectamente como un estado fuera de la ley,
pues no se siente compelido por ninguna de las leyes internacionales
que han ido denunciando la ilegitimidad de la ocupación territorial
israelí. Que han ido denunciando la violación de los derechos
nacionales y humanos de los palestinos a través de esa dura
ocupación militar.
No ha habido ningún país de occidente que
se haya atrevido a decir otra cosa que no sea “es necesario
resolver este conflicto, es necesario avanzar hacia la paz”.
Otra responsabilidad la tienen los regímenes
árabes, que han instrumentalizado, han manipulado, han tenido
sus propios intereses estratégicos, con respecto a Palestina.
Han tenido avaricia territorial sobre territorio palestino,
y no hay que olvidar que Jordania en 1949 se anexiona a Cisjordania,
y va a mantener ese estatuto de anexión hasta 1988.
Es decir, que ha habido una gestión del
mundo árabe de la cuestión palestina, absolutamente fracasada,
desde el mismo momento en que surge el conflicto en el año
1948, en la que los intereses de los regímenes árabes les
llevó a querer tutelar para beneficio de sus poblaciones,
la cuestión palestina, y no permitir que surgiese un gobierno
en el exilio, que defendiese sus propios intereses.
Ha habido responsabilidad también en los
palestinos, sobre todo en el liderazgo palestino; Arafat no
ha llevado bien la gestión y la dirección de los palestinos.
Y no la ha llevado bien por múltiples razones. En el período
de la diáspora en que Arafat y la OLP estaban fuera de Cisjordania,
la OLP acabó convirtiéndose en un movimiento de liberación
nacional incapaz de funcionar democráticamente en términos
internos, minado por las rivalidades y los personalismos de
las distintas facciones palestinas enfrentadas entre sí, que
debilitaban el liderazgo unitario.
Con un alejamiento progresivo de los palestinos
del interior, que acabaron explotando en una primera intifada
en 1987, y esa primera intifada fue para marcar a ese liderazgo
en la diáspora, que estaba completamente desconectado de la
realidad interna de los palestinos; que los palestinos estaban
viviendo la ocupación militar, mientras los líderes no eran
capaces de buscar una salida política a esa situación.
Con lo cual ha habido una multitud de responsabilidades,
pero todas estas en absoluto pueden servir para justificar
lo que es la ocupación militar de Israel de los territorios
ocupados, la situación de opresión humana y humanitaria, absolutamente
insoportable en los territorios ocupados.
En la dinámica que se abrió con el proceso
de Oslo, que despertó esperanzas, y que nos lleva a la situación
actual en los territorios ocupados, hay que tener en cuenta
los siguiente: el apoyo incondicional de Estados Unidos a
Israel, por multitud de circunstancias, pero con un enorme
peso el fuerte y poderoso lobby pro israelí de la comunidad
judía norteamericana que está muy bien situada en todos los
ámbitos de decisión de la administración norteamericana. Además
de esto, el lobby armamentístico norteamericano por razones
obvias, porque hay que tener en cuenta que Estados concede
a Israel la ayuda civil y militar mas grande que concede a
ningún otro país en el mundo. Pero buena parte de esa ayuda
económica le vuelve a Estados Unidos a través de la compra
de armas que Israel hace, con un beneficio añadido, y es que
no solamente le vende las armas que Israel solicita, sino
que también hace una excepción universal, pues es al único
país del mundo al que le vende su ultima y mas avanzada tecnología
militar.
Es decir, que lógicamente, desde la perspectiva
de cualquier ministerio de defensa no se vende a todo mundo
el material mas avanzado porque sino se puede estar vendiendo
ese material a un potencial enemigo.
En 1993 se da un cambio histórico, que es
la apertura de negociaciones, la firma de la paz, el reconocimiento
de Palestinos e israelíes, y que se va a llamar los acuerdos
de Oslo. Estos acuerdos tienen lugar después de la Guerra
del Golfo, y son posibles porque se dan las condiciones necesarias
para que Israel y Estados Unidos estén convencidos de que
el marco de la negociación puede ser establecido de acuerdo
con sus intereses.
Sobre Arafat hay que recordar que la OLP
salió de la Guerra del Golfo en extremo debilitado, porque
después de multitud de abatares, pasando por Jordania, por
el Líbano, por Túnez, etc., a Arafat le agarró la Guerra acogido
por Hussein en Bagdad.
Arafat estaba en una situación de debilidad
tal, que cualquier marco de negociación que se le ofreciese
iba a ser mejor que la situación en la que estaba, y por lo
tanto, en un marco de emergencia de una única superpotencia,
después del derrumbe de la Unión Soviética, y de un control
del Medio Oriente después de la Guerra del Golfo, una dependencia
directa e incapacidad de influencia política y autónoma de
los regímenes árabes en la zona, se dio el marco ideal para
proponer esas negociaciones de paz, de acuerdo con unas reglas
de juego que favorecían a Israel.
Esas reglas establecieron que se renunciaba
a lo que hasta entonces había sido el proyecto en el que se
embarcaba cualquier propuesta de solución de la causa palestina,
y era la de una conferencia internacional auspiciada por la
ONU.
La ONU, desde la Guerra del Golfo ha quedado
completamente marginada, ha perdido su esencia fundamental,
que es la búsqueda a través de medios pacíficos y de diálogo,
para encontrar solución a los conflictos. La ONU se esta convirtiendo
en sentido contrario a sus principios, en legitimar opciones
militares.
La marginación de la ONU va a establecer
que el marco de la negociación se establezca marginando a
la comunidad internacional, marginando a Europa, y ubicándola
en un marco de negociaciones directas bilaterales entre Palestina
e Israel, con un solo mediador, que fue por supuesto Estados
Unidos.
Planteando el problema de que el mediador
ha demostrado históricamente su poca imparcialidad en el conflicto,
pero este es el marco que acepta la OLP.
El segundo problema importante que plantea
el marco de Oslo, es que va a olvidar todo el cuerpo jurídico
de la ONU, y se va a concentrar en dos resoluciones, que en
efecto son sobre todo territoriales, que establecen la ocupación
ilegítima por parte de Israel de los territorios ocupados
en 1967, pero que son dos resoluciones en las que no se establece
ninguna mención a los derechos nacionales y civiles de los
palestinos, quedándose en la cuestión territorial.
El tercer elemento preocupante es que se
decidió no entrar a negociar lo que son los temas para resolver
el conflicto, como la frontera, Jerusalem, refugiados y evacuación
de asentamientos de las colonias judías en los territorios
ocupados. Se decidió establecer un período transitorio en
que no se entraba a negociar esos temas, y en ese período
se van a dar dos factores: lo que se va aplicar son una serie
de medidas que van a perjudicar a los palestinos; ese período
va a establecer una división territorial de los territorios
ocupados entre territorio A, B y C.
En el territorio A, se va a retirar el ejercito
israelí, y se va a dejar a la autoridad palestina el control.
Ese territorio “A” será el siete por ciento del territorio
de Cisjordania y Gaza, donde se agrupa el 70 por ciento de
la población palestina. El territorio “B” será compartido
por los Israelíes y la Autoridad Palestina; el territorio
“C” seguirá bajo control absoluto de Israel, que significa
el 70 por ciento de Cisjordania.
Esto significa que la recuperación territorial
de los palestinos es mínima, pero sin embargo, Israel consigue
lo que es su objetivo histórico, que consiste en desembarazarse
de la población palestina. La única razón por la cual Israel
no nos ha colocado a toda la comunidad internacional ante
un hecho consumado más, que es anexionarse Cisjordania y Gaza,
como se anexionó a Jerusalem, no ha sido por ningún respeto
de la ley internacional, sino porque quiere el territorio,
pero no quiere a los palestinos. Y claro, en Cisjordania viven
casi cuatro millones de palestinos, e Israel no quiere absorber
a tanta gente, porque entre otras cuestiones en términos demográficos
desequilibra el mito fundador y el objetivo sustancial del
estado hebreo, que es un estado judío para los judíos.
Los acuerdos de Oslo no contemplaron ningún
tipo de independencia económica de la Autoridad Palestina,
con lo cual estos últimos seguirán dependiendo de la economía
israelí, y los palestinos serán incapaces de generar una economía
productiva, y la Unión Europea financiará todo el marco de
Oslo y las negociaciones de paz, y financiará por lo tanto
la Autoridad Palestina sin que repercuta en ninguna influencia
política de la Unión Europea en ese conflicto.
Evidentemente el problema es de los europeos,
y su incapacidad para erigirse como actor político, y no solo
quien firma los cheques en blanco.
Segundo problema de Oslo y hasta la actualidad
es que todo lo que tenía que cumplir Israel y que firmó, no
lo ha cumplido. No ha cumplido Israel tampoco la cuestión
de los presos políticos, que son unos dos mil o tres mil presos
palestinos, y los acuerdos establecían la liberación de los
mismos. Por el contrario, siguió ejerciendo todo el sistema
de opresión contra la población civil palestina, destruyendo
casas palestinas, castigos colectivos, como por ejemplo, cuando
detienen a un sospechoso de lo que sea, no solamente encarcelan
a ese sospechoso, sino que van a la casa de ese sospechoso,
y destruyen la casa de ese sospechoso para que los palestinos
aprendan.
En este marco de no cumplimiento, acabará
explotando la intifada en octubre del año pasado. Esa intifada
es la reacción contra un proceso, que finalmente era un proceso
de paz y que se convirtió en un proceso en que los palestinos
no obtenían nada y sin embargo la situación sobre el terreno
se iba empeorando para los palestinos.
También hubo otro ingrediente de reacción
con respecto al liderazgo de Arafat y la autoridad palestina.
La gestión de Arafat no ha sido una buena gestión; durante
el proceso de Oslo ha sido incapaz de crear un programa coherente
para las negociaciones.
Se ha limitado a tácticas coyunturales en
las que en ningún momento ha ofrecido verdaderamente una propuesta
estableciendo lo que los palestinos aceptarían y no aceptarían,
y nunca ha sido capaz de transmitir que tenía una estrategia
y un proyecto ante su propia población palestina.
Eso ha hecho que Arafat se haya ido alejando
de su propia población, a lo que se ha unido un hecho y es
que la gestión palestina se ha convertido en una gestión arbitraria
y autoritaria, y se ha generado redes de corrupción por parte
de esa élite de Oslo de la Autoridad palestina. Dicho esto
hay que tener en cuenta, que el marco internacional de los
acuerdos de Oslo no han estado en ningún momento preocupados
porque ese proceso tenga una evolución política, porque la
estructura institucional que la autoridad palestina estaba
levantando para su gobierno fuese democrática y en el marco
de un estado de derecho.
Sobre la cuestión de los atentados suicidas
contra la población civil israelí, hay que tener en cuenta
dos factores: primero, sobre la violencia, hay que entender
las causas de la misma, independientemente de que cualquier
atentado contra población civil evidentemente debe ser lamentado.
Pero hay que tomar en cuenta que esos atentados tienen lugar
fruto de la enorme violencia que practica Israel sobre los
territorios ocupados desde la llegada de Sharón, pero sistemáticamente
desde hace décadas.
Y el evento clave: los últimos atentados
en diciembre han tenido lugar como consecuencia de una clara
provocación de Sharón.
Desde el 11 de septiembre, Arafat estableció
un marco de negociación con “Hamas” para lograr que las operaciones
se contuviesen porque era estrictamente necesario en el marco
internacional de los atentados del 11 de septiembre, dejar
claro que los palestinos están en contra del terrorismo. Y
las operaciones de Hamas habían sido suspendidas, por lo que
estaba teniendo resultados con respecto a la contención de
la violencia.
Desde luego esto no fue apreciado por el
gobierno israelí, para además tener algún signo de relajación
de la brutal opresión diaria que padecen los palestinos, opresión
que contabiliza victimas y muertos diarios. Ochocientos muertos,
entre ellos doscientos niños y 30,000 heridos, muchos de ellos
incapacitados de por vida.
El 26 de noviembre, la víspera de la llegada
a Israel de la delegación norteamericana, la administración
Bush decidió nombrar un responsable americano para forzar
al diálogo y forzar a las partes a la negociación.
La víspera de la llegada de Anthony Zinni
a la región, el gobierno israelí decide algo que esta siendo
condenado por toda la comunidad internacional, incluso por
los propios Estados Unidos, como son los asesinatos extrajudiciales.
Asesinar al liderazgo palestino que considera es un liderazgo
enemigo, y simplemente diciendo que son potenciales terroristas.
Pues decide el gobierno israelí asesinar
a uno de los principales líderes carismáticos de Hamas, sabiendo
que eso desencadenaba la respuesta de Hamas, y los atentados
suicidas. Y se repite de nuevo el mismo escenario: primero,
sobre dimensión de las victimas israelíes, frente a la infravaloración
de las victimas palestinas.
El segundo elemento es que nadie habla del
terrorismo de Estado de Israel contra la población palestina,
sino que solamente se habla del terrorismo palestino, y son
igualmente condenables.
Y se da un marco, que es el que está tratando
de forzar Sharón y someter a toda la comunidad internacional
a aceptar ese marco, que es a partir del momento en que tienen
lugar los atentados terroristas, el problema se plantea como
si no hubiese un antes. Se olvida que es un problema de ocupante
y ocupado, y de todo el sufrimiento diario que Israel ocasiona
a los palestinos y se convierte estrictamente en un problema
de acabar con el terrorismo palestino. Se ignora todo lo demás
y Sharón aprovecha y establece el paralelo desde su perspectiva
egoísta, entre la política de Estados Unidos en Afganistán
y la suya en los territorios ocupados.
En tanto que Israel no esté dispuesto a
modificar su situación de ocupación, la violencia saldrá por
un lado o por el otro. No se puede luchar contra esa violencia,
encapsulándola como si no hubiese unos condicionantes, un
marco en el que hay muchos componentes políticos, militares
y muchos actores.
Con lo cual, la situación actual es enormemente
peligrosa y preocupante, pues Ariel Sharón está convencido
de que él controla a los americanos, y él tiene una estrategia
suicida para la región, y va a ir definitivamente a establecerla,
colocando el escenario mas violento, para lograr llegar a
medidas extremas, que pasan por un sometimiento absoluto,
una desintegración del liderazgo palestino, un sometimiento
a los palestinos generando de las elites la diáspora, y con
la masa palestina sobre el terreno, masa fundamentalmente
campesina y obrera, forzarle a la desesperación y el sometimiento.
En tanto que Israel se anexione por lo menos
el 60 por ciento de Cisjordania y Gaza que ya controla a través
de las colonias judías y las autopistas.
Esa estrategia puede generar un río de sangre
de alcances impredecibles en la región, y por lo tanto no
queda mas que una posibilidad, que es la implicación firme
e intensiva de la comunidad internacional.
El campo de los defensores de la paz y de
la negociación política real con los palestinos está en Israel
mas debilitado que nunca; el Partido Laborista está en una
crisis interna enorme, que es el gran legado que el espantoso
gobierno de Ehud Barak le ha dejado al partido, que ni si
quiera tiene líder nombrado. A aceptado la formación de un
gobierno de unión nacional que sirve sobre todo a Sharón,
en el cual ha perdido cualquier capacidad de alternativa política
diferente de la de Sharón.
Por lo tanto en Israel en este momento no
hay posibilidad de que del seno mismo de ese país pueda salir
un cambio y una política negociadora que encauce debidamente
esta situación.
Con lo cual no queda mas que la implicación
firme de la comunidad internacional. Sin esa intervención
el marco es catastrófico, con alcances completamente imprevisibles,
por la reacción que eso va a generar en el mundo árabe y musulmán,
entre las poblaciones, entre muchos actores políticos, y por
los propios actores políticos palestinos, la nueva generación
palestina en torno a un nuevo liderazgo de Al Fatah y al nuevo
liderazgo de Hamas, que son mucho mas firmes y radicales en
lo que es la defensa de sus derechos nacionales, políticos
y civiles.
Con lo cual, la pelota está en el tejado
de la Unión Europea y de Estados Unidos. ¿van a ser capaces
verdaderamente de encausar la situación, encausar con firmeza
y presionar a Ariel Sharón? Sinceramente soy pesimista. Y
la única posibilidad es que la situación acabe siendo tan
absolutamente peligrosa, que opten por intervenir. Todo dependerá
de cuales son los siguientes objetivos de Estados Unidos en
eso que ya se denomina como segundo frente, en su guerra contra
el terrorismo, y lo que a esos objetivos le pueda perjudicar
la situación del conflicto palestino-israelí.
Por el momento todo parece indicar que mas
bien consideran que es un conflicto lo suficientemente encapsulado,
que no amenaza sus proyectos en la región, pero esto podría
ser un error de calculo de los Estados Unidos en el Medio
Oriente, como ya a lo largo de la historia se ha mostrado
en varias ocasiones.
Gracias.