WALEED SALEH
Historia del Islam

Buenos días a todos. Primero quiero agradecer a la Fundación Global Democracia y Desarrollo, en la persona de su presidente don Leonel Fernández, y además a todos los que han participado en organizar este foro internacional, interesante, sobre asuntos que nos preocupan a todos. 

Realmente estoy gratamente emocionado porque me encuentro en este sitio por una razón personal, pues el tema me afecta directamente, por haber venido de una cultura que está siendo en la actualidad el tema del día en todo el mundo. Y por otra parte, me encuentro en un país precioso.


Hablar del Islam en forma objetiva resulta sumamente complicado y difícil hoy día, por la cantidad enorme de difamación y opiniones negativas vertidas sobre esta fe, esta religión, y contra casi todas las personas que confiesan esta religión.

No venimos aquí para defender el Islam, de ningún modo; simplemente nuestro objetivo es procurar decir la verdad, procurar decir de forma objetiva lo que conocemos de esta cultura y esta religión. Tanto la profesora Martín, como yo, estamos trabajando en este tema desde hace muchísimo tiempo, y por lo tanto no es ajeno a nosotros.

Desde este punto queremos dar una opinión sobre el Islam como una religión, como una forma de vida, y a la vez, intentar deshacer una cantidad de opiniones falsas que se están diciendo constantemente en el mundo, y en todos los medios de comunicación.

Vamos a hacer una síntesis muy estructurada sobre la historia del Islam, para desarrollar una visión que nos permita quizás conocer esta religión y esta civilización.

Hablar del Islam nos lleva obligatoriamente a hablar de los árabes, por la sencilla razón de que el Islam surge en la península arábiga, entre los árabes. De ahí viene la confusión tan grande entre mucha gente que no conoce esta parte del mundo, y no conoce esta cultura, mezclando entre lo árabe y lo musulmán, porque el árabe es una etnia, una cultura, y el musulmán es una religión. Debo decir que los árabes forman una tercera parte de los musulmanes, pues hay mas de 1,200 millones de musulmanes en el mundo, equivalentes a una quinta parte de la humanidad, en cambio los árabes forman solamente una tercera parte de esta cantidad, es decir alrededor de 300 millones de personas divididos en 23 países, pertenecientes todos a la Liga Árabe, y tienen como lengua oficial la lengua árabe.

¿Cuál es el origen de los árabes? Esta pregunta la han hecho muchos especialistas, lingüistas, historiadores, etc., y no hay una respuesta clara y definitiva, pues son, como la mayoría de las etnias y de las culturas, no hay una exactitud en esta campo, porque siempre tienen que estudiarse restos, arqueología, etc., y los resultados son generalmente próximos a la realidad o quizás alejados a ésta.

La mayoría de los estudiosos sitúan a los árabes en la península arábiga, o próximo a ella, como Siria, Palestina, Yemen, Irak, etc. 
El profeta del Islam es Mahoma, que nace alrededor del año 570 DC, y en ese momento había dos potencias en esta zona: los persas por un lado y el imperio romano por el otro. Estaban enfrentados entre sí, agotados de tanto luchar entre ellos, y por lo tanto surge el Islam quizás en un momento de agotamiento de ambos imperios, viniendo a ocupar un lugar que las circunstancias así lo permiten, porque hay una especie de vacío de poder.

Por eso el Islam en cuestión de décadas alcanza una extensión geográfica inmensa, totalmente sorprendentes, llegando en un siglo hasta la península ibérica, y por otro lado hasta la China y la India, etc. 

Cuando el profeta Mahoma tiene alrededor de cuarenta años empieza la revelación, según la tradición islámica, por lo que hablamos de mas o menos el año 610 DC, el Corán. El Corán se convierte en una de las fuentes básicas de las enseñanzas y de las normas y de los comportamientos de los fieles musulmanes.
Por otra parte, la otra fuente son los Hechos del Profeta , es decir toda la tradición islámica está basada en estas dos fuentes. Lógicamente después vienen las interpretaciones, ya sea de Corán ó de los Hechos del Profeta, y cada una de ellas tienen sus condiciones y circunstancias. 

Por lo tanto podemos hablar, de que durante la vida del profeta, se estableció lo básico del Corán, porque esto se convertirá en la base del Islam y del comportamiento de los musulmanes. Hay una cosa bastante peculiar de la religión musulmana, y es que estos detalles que vienen tanto del Corán como de la tradición profética, es decir, el Corán a veces es escueto, no trata aspectos de la vida de forma muy detallada, entonces viene el profeta y lo detalla. 

A veces sus alumnos cuando leemos algún dicho del profeta, nos sorprendemos de la actualidad de cada uno de sus dichos, como por ejemplo:”pagarle al jornalero su jornal, antes de que se seque su sudor”, eso es una cosa absolutamente moderna, contemporánea.
Aunque sabemos que también existió en el Código de Hamurabi algunas normas dictadas durante la época babilónica, que es el primer código de la humanidad. Pero repito que lo que aparece en los dichos del profeta, sorprenden por su enorme actualidad e importancia.

El profeta, durante el tiempo que vive, (hasta el año 632 DC) elabora muchísimas cosas, empiezan las conquistas islámicas hacia el exterior, aunque esta labor es llevada a cabo con mucho mas envergadura por los cuatro califas ortodoxos que vienen a continuación. Cuando muere el profeta surge el problema de la sucesión, y afortunadamente los dignatarios se unen entre ellos y eligen al mayor de edad, y el mas próximo al profeta. Lo eligen por consenso, algo que nos indica que el Islam ha practicado lo que podemos relacionarlo con la democracia actual. 

Muchas veces la gente pregunta si el Islam es compatible con la democracia. ¿Por qué no? Todos los sistemas si realmente queremos aplicarlo de una forma coherente con la democracia, es posible, siempre y cuando no nos opongamos unos a otros. La práctica nos indica que en ciertos momentos de gobiernos musulmanes han practicado este valor.

Decíamos que luego de la muerte del profeta en el año 632 DC, gobiernan cuatro califas, y lo hacen hasta el año 661, solamente por 30 años. Pero durante este tiempo se hacen cantidades de cosas que establecen realmente las bases de esta religión, y la base de la comunidad musulmana, con sus características fundadas, normas de vida conocidas, y eso es enormemente importante para la convivencia, para la supervivencia de esta fe y de esta comunidad.

Lógicamente, en este momento es cuando la mayor parte de las conquistas se llevan a cabo. Muerto el último califa ortodoxo, comienza una nueva dinastía conocida como la dinastía Humeiya, que empieza en el año 661 DC, y dura aproximadamente noventa años, siguiendo las pautas del profeta y de los cuatro califas ortodoxos.

A continuación, también siguen las conquistas, y particularmente llegan a la península ibérica durante este período, en el año 711. El gobernador del norte de África Mosad Mosaed manda a su lugar teniente para conquistar la península ibérica. En esta dinastía de los humeyas hay todavía mas organización y definición de la sociedad y la comunidad musulmana, habiendo una modernización de los medios y de las prácticas.

Hablamos al principio de la relación de los árabes y musulmanes con el mundo antiguo, persa, bizantino, indio, y lógicamente todo ello estaba en contacto e intercambio cultural, científico, étnico, etc.
Los persas tenían una organización administrativa conocida en aquel momento, por lo que unos de los califas humeyas adquiere esta organización administrativa, y funda los ministros, los ministerios. Estos eran unos cuantos: el ministerio de defensa, hacienda, etc., de los mas importantes y necesarios en aquel momento.

También fundan la flota naval, importantísima en ese momento, que les ayuda para la conquista de pueblos que están fuera de su alcance geográfico. Durante todo este proceso sabemos que hay una islamización de los pueblos donde van llegando los musulmanes. No quiero entrar aquí en el detalle de si fue utilizada una fuerza brutal contra los conquistados o si ha sido de forma pacífica, porque es otro asunto, pero lo que si quiero destacar aquí es el hecho cultural, porque es muy importante.

Sabemos que la islamización es hacer el culto musulmán, que es la declaración de la fe, mas otras normas musulmanas que creo que ustedes ya conocen, que son los cinco pilares del Islam que debería cualquier musulmán o converso cumplir. Por otro lado está la arabización, la adquisición de la lengua, que es distinto, pues tenemos pueblos árabes y pueblos no árabes, y los no árabes normalmente aprendían la lengua de una manera bastante reducida, para poder leer el Corán y hacer el culto en lengua árabe. Aunque algunas continuaban y aprendían la lengua árabe como su lengua natal, y eso pasó con muchísimos persas.

Luego dieron frutos científicos literarios maravillosos al mundo musulmán y al mundo árabe porque realmente si viéramos en la época, la dinastía que viene a continuación, vemos que gran parte de los intelectuales, los escritores y los poetas, son de origen persa, pero aprendieron la lengua árabe, la aprendieron bien, la estudiaron bien, y al final se convirtieron en autores en esta lengua, hasta la primera gramática árabe es escrita por un personaje de origen persa llamado Simbauí. Por lo tanto ese proceso cultural es importantísimo dentro del Islam como fe y como cultura. 

Sabemos también que en esta época surgen muchos opositores porque realmente esta dinastía ha sido acusada de ser poco dada a las normas escritas de la religión, es decir, como les pasó a los reinos de Haifa en aquel momento en la Península Ibérica. Algo de esto les pasó a los humeyas, cuya capital fue Damasco, entonces fueron acusados de ser muy tolerantes con las normas y las prácticas del Islam.

De ahí salen muchos grupos opositores, filosóficos, que procuran derrocar esta dinastía. De hecho, su final viene a mano de manos de una organización secreta que a continuación se conoce como los abasíes, que derrocan a los humeyas, y empiezan su andadura alrededor del año 750 DC; cometen una masacre tremenda contra los humeyas, de los cuales escapa de Damasco Abdur Afman primero, orientado hacia el norte de África, y desde ahí entra en la Península Ibérica y funda el Emirato Humeya en Córdoba. En cambio los humeyas terminan su mandato en Oriente.

Luego de esto, empieza una dinastía nueva, que es la dinastía de los Abasí, que a diferencia de los humeyas, es mas multicultural, más popular y plural, porque abarca una cantidad de gente, de culturas y etnias, etc.

De hecho, vemos que hay muchísimos ministros y califas no árabes, y eso le dio una fuerza mucho mayor que los anteriores porque ha podido esta dinastía incorporar elementos de otras culturas como la persa, los griegos y los bizantinos. 

Es el siglo de oro de la cultura árabe-islámica. Los abasíes duran unos cinco siglos y es el tiempo mas esplendoroso del Islam; en esta dinastía es cuando se hacen todas las recopilaciones históricas literarias, los dichos del profeta, que hasta ese entonces estaban abandonados, y no los habían recopilado.

El tercer califa ortodoxo, Rafmán ben Afat, es el que reunió el Corán en un libro, que estaba totalmente desperdigado en casas de los distintos fieles musulmanes. De hecho la versión actual utilizada por la inmensa mayoría de los musulmanes es la versión otomaní, que se refiere al tercer califa antes mencionado.

Volvemos a esta dinastía abasí para decir que en esta época encontramos una cantidad de elementos culturales y científicos que sorprenden, porque empiezan a surgir en todos los centros especialmente Bagdad, que se convierte en el centro mas importante de Oriente Medio, y del Islam en su totalidad. Es decir, luego encontramos Córdoba en la Península Ibérica que trata de hacerle competencia a Bagdad, pero esta tiene un poder político y cultural que jamás ha sido conocido durante toda la historia del Islam.

En la dinastía abasí hay un elemento que también debemos tener en cuenta, y es la unión que procuran hacer con la religión, porque ya el califa se convierte en el Príncipe de los Creyentes, dándole este valor espiritual que algunos líderes musulmanes en la actualidad quieren aplicar. Esto indica que ellos quisieron tener estos dos poderes en la mano: por un lado el poder político, y por el otro el espiritual, porque siempre uniendo estos dos poderes, pueden dominar y mandar al pueblo de forma mucho mas fácil.

La dinastía abasí como la mayoría de los imperios, y recuerdo aquí un dicho árabe que dice: “cada ciclo de historia tiene su imperio y sus hombres”, y creo que es una realidad que la vemos constantemente; estas dinastías venían muy fuerte, pero a medida que el tiempo pasaba iban cayendo y al final les pasó lo mismo, comenzando la independencia de los diferentes centros en Persia, Egipto, etc.

Diversas dinastías empiezan a gobernar, de modo que ya no existe aquella centralización del poder, que ya no es tan fuerte como antiguamente. Al final la dinastía abasí acaba en manos de los Mongoles de Asia, que la mayoría de los historiadores los describen como bárbaros, enemigos de la humanidad, de la cultura, exagerando a veces lo que dicen, porque cuando los mongoles invadieron Persia y Bagdad, dicen los historiadores que empezaron a tirar los libros en el río Tigris, formando también una especie de puente para pasar los caballos por encima de los libros, y el agua del río corrió durante mucho tiempo de color negro, por la tinta de los libros, etc., eso no deja de ser realmente una exageración de algunos historiadores.

Desde este momento el mundo árabe entra en una etapa que los historiadores denominan la época oscura, de decadencia, que prácticamente sigue el mundo árabe hasta el día de hoy. Aunque algunos han encontrado un renacimiento a finales del siglo XVIII con la llegada de las tropas de Napoleón Bonaparte a Egipto, en el año
1798. 

Pero hay otros que son mas pesimistas que dicen que el mundo árabe desde aquella invasión de los mongoles, jamás ha podido levantar cabeza, porque todo lo que tenían de cultura, ciencia y filosofía se vino abajo, aún con sus excepciones.

Durante este tiempo, el Imperio Otomano invade gran parte de los países árabes y se apodera de ellos, y este imperio tampoco se preocupaba de la cultura o de la ciencia, porque es bastante cerrado, y no ayuda para que estos países vuelvan a su pasado, a su historia.

En este punto termino, y le dejo a mi compañera la profesora Martín Muñoz para que continúe.

Gracias.

Gema Martín Muñoz 
(Continuación historia del Islam)

Gracias y buenos días a todos. Quiero decir de manera muy breve tanto a los que estuvieron ayer, como a los que se incorporan hoy que sigo encantada de estar aquí y muy agradecida a la Fundación Global Democracia y Desarrollo, por esta invitación.

Tomo el relevo de mi colega Waleed, en un punto que va a marcar una indudable fractura en el Mediterráneo, es decir, en eso que es el Imperio Otomano, que cubre lo que es hoy Turquía, y todos los países árabes. 

Y es un momento fundamental porque se dan toda una serie de condicionantes históricos, económicos y sociales que hicieron que ese imperio Otomano significase el período de la decadencia, después de un ciclo histórico que había sido enormemente rico y fructífero, y vanguardia universal de la creación y la ciencia. Se entra entonces en un ciclo histórico decadente en que no hay esa productividad intelectual ni científica, marcado también por la decadencia económica, que en esta parte del Mediterráneo comienza y empieza a desarrollarse con el descubrimiento de América, es decir, hay un hecho, que es el traslado de los centros económicos, de las rutas del comercio hacia las Américas, y eso va a perjudicar enormemente el desarrollo del comercio en el Mediterráneo, y era ese imperio islámico el gran beneficiario de dicho comercio y luego por supuesto, el gran perjudicado de esas nuevas rutas y riquezas comerciales que se abren a través de América.

En este marco de declive hay un hecho clave que es la entrada de la influencia europea. Esta influencia en el mundo árabe y musulmán desde la segunda mitad del siglo XIX, va a implicar una situación muy contradictoria: por un lado evidentemente el ciclo histórico se había modificado, y todo lo que había sido en los siglos precedentes la iniciativa y el desarrollo del Mediterráneo Sur, se va a trasladar al Mediterráneo Norte.

En Europa han tenido lugar una serie de revoluciones claves, como la Revolución Francesa, la Revolución Burguesa, la Industrial, y hará que se traslade el centro de la producción intelectual, el centro de la producción económica y la influencia política a Europa, con respecto al Mediterráneo Sur.

Va a tener aspectos intelectuales y políticos muy positivos, es decir, en Europa se empieza a desarrollar una nueva concepción política que funciona en torno al concepto del gobierno representativo, en torno al concepto de la soberanía a través del pueblo a través de elecciones, lo cual es altamente positivo. Habrá un desarrollo intelectual y filosófico de pensamiento enorme, y esto va a llegar al mundo árabe, habiendo una reacción positiva de las élites políticas e intelectuales del mundo árabe, que se sienten atraídas por conocer todo ese desarrollo en el mundo europeo, y muy preocupados por ver de que manera se pueden beneficiar de ese proyecto positivo progresista de desarrollo europeo, aplicado a su propia realidad cultural, política, histórica y económica. Y por lo tanto las ideas de Europa van a entrar en el mundo árabe sin complejos, de una manera que busca la adecuación para también beneficiarse de ese proyecto como antes había ocurrido en el sentido inverso, en el período clásico de la Edad Media.

El problema es que va a ir unido a un hecho contradictorio, y es que esa Europa en términos positivos, va a ir unida también a la Europa mercantilista, es decir, va a ir unida a una Europa que tiene unos intereses de expansión económica y mercantilistas claros y netos. Y que esa expansión le va a llevar a desarrollar una ideología que acabará siendo colonial. 

Es decir, que los intereses políticos y Económicos de Europa hacia los otros mundos van a estar dominadas de un espíritu de búsqueda de nuevos mercados, y búsqueda de nuevas regiones productoras de materias primas baratas que alimenten la industrialización europea y que a su vez esos productos manufacturados en Europa encuentren nuevos mercados en esas otras áreas culturales.

Con lo cual Europa va a significar paralelamente y de manera contradictoria, un aspecto positivo como productora de un modelo político e intelectual renovador, a la vez que va a significar la Europa de la dominación de las otras culturas, que además, para llevar a cabo su ejercicio de dominación colonial, va a poner en manos de esa dominación un discurso civilizacional enormemente nefasto hasta la actualidad, pues el colonialismo se va a justificar en función de la comprensión de las otras culturas basadas en el entendimiento de que son culturas inferiores. El discurso colonial va a decir que representa la civilización y que cumple la misión histórica de llevar la civilización a los pueblos salvajes, ignorantes, a los pueblos incivilizados.

Y en pro de esa supuesta extensión de la civilización, Europa va a cometer verdaderas brutalidades contra esos pueblos, en los continentes Africano y Asiático. Y además hay un elemento enormemente importante: de ahí se deriva una construcción ideológica, que de tan arraigada ha terminado siendo que no solamente se queda en las élites políticas, sociales, sino que lamentablemente está en la calle, y es la idea de la supremacía cultural occidental y el menosprecio de otras culturas, lo que traerá consigo una verdadera incapacidad hasta la actualidad de entender no solamente que hay otras culturas, sino que hay otras experiencias históricas que buscan su propio destino y su propio camino, para llegar a beneficiarse de esos principios universales de la civilización, que en efecto son universales, y a los cuales el mundo árabe y musulmán aspira, pues es impensable que mas de mil millones de habitantes del planeta sean masoquistas, y no les interese gozar de libertades y derechos, gozar de representación, de participación, y de tener modelos políticos y socioeconómicos que sean eficaces.

El verdadero problema es que existe ese concepto de la supremacía cultural occidental. Hay un ejemplo enormemente significativo, y es que una vez pasado el período colonial en efecto, en Europa ha habido una critica del hecho colonial, pero se ha denunciado y se ha hecho el mea culpa con respecto a ese principio de dominación, pero no se ha puesto en duda ni se ha cuestionado hasta la actualidad el principio de la representación de la civilización en el mundo europeo, y su concepción de supremacía cultural. 

Y va a tener consecuencias nefastas en muchos sentidos, no solo porque ese concepto de la supremacía cultural va a estar arraigado hasta la actualidad en nuestras sociedades llamadas occidentales, sino porque además va a ser un principio asumido e interiorizado también por las propias élites de lo que podemos llamar el tercer mundo de África y de Asia, y tendrá unas consecuencias importantísimas hasta la actualidad, en el momento de construir los Estados naciones independientes. 

Después del período colonial van a surgir los Estados nación, y es un elemento bastante importante porque en el mundo árabe y musulmán hay que tener en cuenta que durante trece siglos se había entendido dentro de un conjunto socio histórico. 

A partir de las primeras décadas del siglo veinte, los procesos de independencia colonial van a introducir la idea de los nacionalismos y van a surgir los Estados-nación independientes tal y como existen en la actualidad.

¿Cómo se construyen esos Estados-nación? Porque es ahí donde está el origen y la raíz que nos ayuda a entender por qué no son democráticos en la actualidad, por ejemplo, y que no tiene nada que ver con el hecho de que sean musulmanes o no lo sean, pues es una realidad que si la pensamos la realidad que encontramos es prácticamente todo el mundo descolonizado, es decir, ese mundo fruto de la colonización desde finales del siglo 19 y el veinte en el continente africano y en el continente asiático. Ese Estado-nación va a surgir evidentemente liderado por unas élites nuevas nacionalistas, que van a llegar al gobierno en función de un principio de legitimidad histórica, y esto va a tener unas consecuencias muy importantes en la región. Es decir, quienes lideraron la lucha el colonialismo se van a convertir automáticamente en los gobernantes y constructores del nuevo Estado-nación.

Por lo tanto llegan al poder en función de la misión histórica que han cumplido, pues han liberado a los pueblos y construyen la nueva idea nacional, entonces esa legitimidad histórica incuestionable en un primer momento es lo que los convierte en los gobernantes automáticos, y además plebiscitados por sus poblaciones que en efecto ven en ellos los libertadores nacionales. El problema es que ese principio de legitimidad histórica con el que llegan al poder va a enraizar una cultura política basada en el principio de “nosotros hemos construido el Estado y la nación, luego nos pertenece”.

Es decir, que ese principio original de legitimidad histórica se va a convertir en un concepto de legitimidad completamente inmóvil y fijo, que genera una cultura patrimonialista del Estado, y por lo tanto no integra ninguna concepción política basada en la alternancia o el reparto del poder.

Y esto lo podemos observar en toda África y en toda Asia, y por supuesto, en lo que le corresponde en toda esa área al mundo árabe y al mundo musulmán. Una cultura política por la manera en que nace, por fruto de la descolonización y del nacionalismo anticolonial, nace con una cultura política basada en la legitimidad histórica que hará que los gobernantes entiendan que el Estado les pertenece.

Se va a generar una concepción patriarcal del poder, porque evidentemente la relación que van a establecer esos gobernantes con sus ciudadanos va a ser patriarcal, por cuanto va a estar concebida en una visión en que la ciudadanía va a ser vista como un eterno menor. De manera que en términos políticos se va a exigir la fidelidad absoluta a la autoridad, que representa el gobernante.

A cambio de ello, el gobernante le va a ofrecer a esa ciudadanía, como el gran patriarca que tiene la obligación de mantener a la familia, mantener a la esa gran familia, mantener a la ciudadanía. Y por lo tanto se establece el modelo socioeconómico del Estado protector, que se compromete a garantizar a la ciudadanía sus necesidades socioeducativas y económicas.

Y tenemos ese modelo de Estado distributivo, protector, llamado también el algunos casos Estado providencia, en que el Estado se compromete a satisfacer esas necesidades socioeconómicas, y en todo el mundo árabe y musulmán como en otras geografías se aplicará ese modelo de Estado protector, independientemente de cuál sea el sistema político. Dará lo mismo que sea monarquías o sean repúblicas, igual si son gobierno monopartidistas o pluripartidistas desnaturalizados, en que el ejercicio pluripartidista no es verdaderamente democrático, pero existe. 

Estoy hablando del caso del Líbano o de Marruecos, por ejemplo, donde siempre ha habido una experiencia de sistema político pluripartidista y ha habido partidos políticos. En todos los casos se va a establecer el modelo del Estado protector, y entonces el Estado va a asumir la educación gratuita. Hay que reconocer que todos estos estados en esa primera generación de gobierno independiente hicieron un esfuerzo inmenso para extender la educación. Hay que tener en cuenta que eran poblaciones con índices de analfabetismo elevados fruto del proceso colonial, que para la dominación exigía la ignorancia de los dominados, y por lo tanto los gobiernos europeos en las colonias, lo que hicieron fue favorecer, no solamente la no industrialización, sino dejar la inmensa mayoría de las poblaciones autóctonas colonizadas en una absoluta ignorancia.

Esos Estados hicieron un esfuerzo inmenso para la extensión de la educación, para el acceso a la universidad de esa nueva generación, asumiendo todos esos costos. Estado protector asumiendo los costos de la sanidad, vivienda, subvención de precios, etc.

Hay una primera generación que claramente se extiende hasta principios de los años setenta, en que todo el mundo árabe y musulmán independientemente de los regímenes, éste esquema se va a reproducir, y va a funcionar. Tenemos que pensar que esas décadas, la población se identificaba con esos padres de la patria, y por lo tanto no percibía los efectos negativos de ese concepto de legitimidad histórica patrimonialista, que luego iba a traer consigo la resistencia absoluta a cualquier reparto del poder.

Pero ese momento coincide también con el primer momento, de una capacidad económica del Estado, para además extender todos esos beneficios educativos y socioeconómicos a la ciudadanía y aunque evidentemente eso se hacía desde Estados políticamente represivos, existía el suficiente consenso y el suficiente entusiasmo de unas sociedades a las que esos padres de la patria les prometían a través de todo un sistema de valores, un futuro mejor.

Por lo tanto esos primeros años tuvieron una experiencia bastante estable, a pesar de el autoritarismo político que se desarrollaba en estos modelos.

Hay que unir a esto el ascenso de otros valores que también entusiasmaron la sociedad en esa primera generación, como fue todo lo vinculado con la emergencia de una figura política muy carismática que fue la figura de Hamalad ed Nasser, que además integró en ese sistema de valores principios de tipo anti-imperialistas que evidentemente eran muy importantes para unas sociedades que habían sido colonizadas. 

Y otro elemento enormemente importante, que además sobredimensionó el propio Nasser y cayó en su propia trampa después, fue el de querer plasmar el éxito de todo ese sistema de valores en un hecho, en una victoria, que era vencer a Israel. Y esto fue un elemento omnipresente en todo el discurso político de esta primera generación de gobernantes.

La cuestión es, que ocurre desde los años setenta en que este sistema de valores entra profundamente en crisis. Se derrumba esa situación y se entra en un momento de desamparo de esas sociedades y coincide además con un hecho demográfico y sociológico clave, que es la emergencia de una inmensa nueva generación.

El punto de referencia de la crisis de esta nueva generación, que transmite que ha fracasado en esa promesa nacionalista, que transmite que ese modelo de legitimidad histórica de la cultura política patrimonialista y patriarcal y el modelo socioeconómico del Estado protector fracasan y entran absolutamente en crisis. Además todos esos otros elementos movilizadores de tipo antiimperialista, catalizados en vencer a Israel, también fracasan estrepitosamente.

Por eso hay una fecha simbólica, que no es que empiece ahí el proceso, pero que es una fecha clave de esa nueva era, que es la guerra del 1967, llamada la Guerra de los Seis Días. La guerra se convierte en una derrota catastrófica para todo el mundo árabe, pues en seis días los ejércitos árabes son militarmente destruidos, arrasados y además Israel aprovecha esta situación y ocupa territorios árabes. 

Esto supuso un derrumbe moral para el mundo árabe definitivo; supuso de hecho el fin de Nasser y su proyecto, y supuso el inicio de un momento que me gusta identificar, y no por un gusto caprichoso, porque verdaderamente creo que en eso momento se entra en la segunda generación de la experiencia del Estado independiente de los Estados árabes modernos. Y esa segunda generación se va a caracterizar por el fracaso del proyecto político, el fracaso del proyecto socioeconómico, es decir, en este momento ya se constata porque ese modelo de Estado protector ha generado un modelo económico completamente catastrófico; ha generado un modelo económico en que se ha creado una nueva clase social que es la conocida como la burocracia de Estado, la generación de un sector público y una burocracia inmensa, que es la encargada de distribuir la riqueza a la población, distribuir todos esos bienes sociales que el Estado asume para la ciudadanía. Y evidentemente como ha ocurrido en todos los otros países que han puesto en práctica este modelo de Estado protector, genera redes de corrupción inmensas, es decir, esa burocracia de Estado, a través de la cual pasa la riqueza para distribuirla a la ciudadanía, la desvía. Es el fenómeno universal de este modelo económico.

En los años setenta, ese modelo económico ha fracasado; la corrupción se ha extendido en todo el sistema económico; los sistemas económicos son absolutamente improductivos, y además ese modelo de asunción del déficit económico por parte del Estado para subvencionar los precios a los ciudadanos ha llevado a los Estados a una verdadera quiebra económica. Y llegó un punto que esos Estados, ante esa quiebra económica, una crisis económica galopante que no pueden seguir asumiendo esa protección socioeconómica para la ciudadanía, y van a recurrir, como primer paso a una estratégica intermedia, que es tratar de mantener ese Estado protector, por medio a una posible explosión social, como de hecho se demuestra en diversos casos: Egipto, en 1967 hay manifestaciones populares masivas; en años siguientes veremos lo mismo en Teherán, en Marruecos, en Túnez, en Jordania, y por lo tanto la primera reacción de esos Estados es de pedir préstamos extranjeros para seguir manteniendo ese equilibrio social, y que la ciudadanía no se desmarque radicalmente de los gobiernos.

Se empiezan a generar unas inmensas deudas externas para seguir manteniendo ese Estado protector, que además no logra en absoluto sobrevivir. Con lo cual, después de intento de mantener este Estado protector, endeudándose masivamente, que además el pago de intereses de esa deuda se lleva lo poco productivo que generan esos Estados, va a obligar a todos estos gobiernos finalmente, a finales de los años setenta, a decidir acabar con el modelo de Estado protector, y recurrir a la fórmula universal, como en otros países, que es la de aceptar la reforma liberal económica, a través de la ayuda económica de las grandes instituciones internacionales económicas como son el FMI y el Banco Mundial.

Estos organismos exigen que esa transición al modelo liberal económico se lleve a cabo a través de rigidez y ajustes estructurales. El ajuste estructural supone enorme costes sociales para la población. Hay que desmantelar el sector público, con un montón de despidos; hay que privatizar, hay que acabar con todas las subvenciones del Estado, con todo ese proteccionismo improductivo que existe en los Estados; hay que tener en cuenta que a veces las medidas han llegado a ser inmensamente populistas y catastróficas económicamente. Estados como Egipto, en la época de Nasser, como Siria, Argelia, etc., van incluso a decidir como medida populista del modelo protector, que todos los estudiantes universitarios que se licenciaban cada año eran obligatoriamente absorbidos por la administración, sin necesidad de esos puestos de trabajo, con lo cual se generó durante esos años una bolsa de puestos de trabajo completamente improductivos.

Era y sigue siendo habitual llegar a un ministerio o un despacho y solamente con la función de ponerte uno de los múltiples sellos que hay que poner, para la expedición de un documento, por ejemplo, en ese despacho hay cinco personas cuya única misión es poner un sello en esa cadena de papeleo administrativo. 

Esto es algo habitual, que existía en todos estos países y que evidentemente sigue existiendo porque no han podido de manera radical poner en la calle a toda esa gente. Y además solía ocurrir que encima de que tenía la llave del cajón donde estaba el sello que ponían los cinco funcionarios, ese día se había ido a un entierro, o a una circuncisión o a una boda. Era una verdadera catástrofe desde el punto de vista económico.

Esos ajustes estructurales que exigen el FMI y el Banco Mundial, va a obligar medidas draconianas que afectan enormemente a la población. Y entonces se va a dar el siguiente caso: en términos sociales esto coincide con la emergencia de una nueva y gigantesca generación; la primera generación había sido desarrollista, y había sido natalista, y por lo tanto va a haber una tasa de crecimiento demográfico elevadísima después de las independencias. 

Eso va a poner en la calle árabe en los años ochenta, una ingente nueva generación. El rejuvenecimiento de las sociedades árabes es casi único en este momento en el mundo, por lo intenso que es. El sesenta por ciento de la población tiene menos de veinte años, y el setenta por ciento tiene menos de 30 años, y por lo tanto va a haber una nueva generación que primero: respeta la herencia histórica de lo que ha sido la independencia y la lucha contra el colonialismo y respeta a esos padres de la patria que llevaron a la liberación de esos pueblos. Pero en absoluto acepta que ese principio de legitimidad histórica se perpetúe, para mantenerlos a ellos en una situación de total marginación política. Porque ese principio de legitimidad histórica patrimonialista en la segunda generación de gobernantes en el mundo árabe se ha convertido en la existencia de un grupo de clanes que monopolizan y además alimentando redes inmensas de corrupción económicas, monopolizan la economía y la política en estos países.

Por lo tanto esa nueva generación se va a sentir marginada y excluida, y no se va a identificar en absoluto con esos gobernantes, con un ingrediente mucho mayor que la generación precedente, porque esta última sí se identificaba con estos valores que ofrecían a la ciudadanía.

Hay que decir, con relación a esta segunda generación, que es una situación muchísimo más lamentable, porque los primeros padres de la patria, desde luego que fracasaron; pero tenían un proyecto movilizador para sus poblaciones, y esa primera generación se identificó con ese proyecto. Pero llegamos a esta segunda generación, de sociedad por un lado y de gobernantes. Es decir, todos estos herederos de los padres de la patria, tienen además de las diferencias mencionadas, que no tienen ningún proyecto movilizador para sus sociedades. No tienen ningún sistema de valores para ofrecer a esa nueva generación, están absolutamente vacíos.

Esa es la gran diferencia entre la primera generación de gobernantes y la segunda, que coincide con una nueva generación en la sociedad de población extremadamente joven, que son los más perjudicados, desde el punto de vista socioeconómico, por el ajuste estructural. Éste ha generado unos índices de desempleo inmensos, y los principales afectados son los jóvenes. Y por supuesto mucho mas a las mujeres que a los hombres. 

Ese índice de paro tiene además un ingrediente muy importante, y es que con la extensión de la escolarización y el acceso a los estudios universitarios, esa nueva generación tiene un porcentaje elevadísimo de jóvenes con formación, a nivel de licenciaturas universitarias. 

Evidentemente es una población mucho mas politizada, pues la universidad ha fracasado como agente de promoción social, porque esos índices de paro se ceban de manera enorme en los jóvenes con licenciaturas y diplomaturas. Los índices de desempleo dicen que el cincuenta por ciento de la población activa en desempleada son jóvenes con estudios universitarios o diplomaturas.

Evidentemente esos jóvenes tienen un proyecto y unas aspiraciones, con lo cual su frustración, su desencuentro, su descontento con respecto al sistema es mucho mayor y mucho mas radical. Con lo cual nos coloca en una situación actual en que existe un verdadero y profundo cisma cada vez mayor entre las sociedades y sus gobernantes. Esta segunda generación, que como he dicho, no es capaz de generar ningún proyecto ilusionante y movilizador para sus sociedades, y tienen solamente un programa que es mantenerse en el poder. Es decir, una resistencia firme y extrema a no consentir renovación de élites, ningún tipo de reparto del poder, y seguir beneficiándose de sus privilegios económicos.

Por lo tanto estamos ante gobernantes que en muchos sentidos son verdaderos depredadores de sus sociedades actualmente. Y además sin posibilidades de evolución. En este marco se dan dos circunstancias importantes: primero, existe una determinante influencia en la capacidad de mantenerse en el poder, a pesar del cisma cada vez mayor con su sociedad, por el apoyo incondicional de sus aliados europeos y Estados Unidos.

La reforma económica liberal es un verdadero fracaso, pues no ha habido los cambios económicos necesarios para generar esa nueva situación. El control de todo ámbito social, político y económico de manera férrea por parte de las camarillas del poder, que al ser ellas las únicas en las cuales la Unión Europea ha depositado toda la gestión de la reforma liberal económica, en exclusividad, son ellas las primeras interesadas en que no se generen esos cambios sociopolíticos de la reforma liberal económica. Por lo tanto, están gestionando la reforma liberal económica de manera absolutamente anómala, pues están privatizando algunas empresas, de manera que los intermediarios de esa privatización, desvían una cantidad de fondos económicos inmensos. Es decir, que están haciendo una liberalización, basada en la corrupción, la misma del sistema no liberal anterior, porque sobre ella reposa absolutamente toda la responsabilidad de la reforma liberal, y evidentemente no están en absoluto interesados en que se generen esos nuevos aspectos.

El otro factor de enorme importancia que caracteriza esta segunda generación y que nos sitúa en la realidad actual, es el hecho de que en el momento en que esta segunda generación de gobernantes no tiene proyecto ni sistema de valores, va a haber una mayoría social que en esa búsqueda del nuevo sistema, en función de lo que ha sido la experiencia histórica de ese Estado nación independiente, va a tener una marcada y clara tendencia a realimentar ese proyecto de futuro, volviendo a su propio legado cultural e histórico.

Es decir, se va a llegar a la constatación de que la experiencia histórica de ese Estado nación se ha basado en la importación de los modelos exógenos. Primero fue un intento de regímenes liberales; desde los años veinte hasta los años cincuenta, se van a vivir diversas experiencias de modelo liberal en el marco de monarquías o repúblicas, y ese modelo liberal fue un verdadero fracaso porque en esos países se aplicó de manera completamente antidemocrática. Es decir, formalmente fue un modelo constitucional, pluripartidista, que estableció una constitución y preveía la separación de los tres poderes del Estado, etc., pero luego el mecanismo de aplicación de esos principios liberales fueron completamente desnaturalizados y el problema fueron regímenes liberales completamente corruptos en que la población se sintió alejada de esos gobiernos y abrieron paso al fin del modelo liberal de la mano de los regímenes militares revolucionarios, los golpes de Estado, desde el primero en Egipto, y después en Siria, en Irak, etc., se abrirá un nuevo período presidido mayoritariamente en el mundo árabe, con algunas excepciones, de el modelo socialista de tipo monopartidista.

La experiencia de ese modelo socialista fue un rotundo fracaso, y unido a esa crisis del sistema de valores al que me he referido. Por lo tanto esta nueva generación, en su búsqueda por un nuevo proyecto que les permita salir de la crisis, van a llegar a la concertación en un porcentaje social muy importante y representativo, a la conclusión de que todas las experiencias que se han basado en el intento de imitación de los modelos exógenos liberales, han fracasado en el mundo árabe y musulmán. Y por lo tanto van a dirigir su búsqueda y demanda en un nuevo proyecto que se base en sus propias fuentes y raíces.

De ahí que desde los años ochenta se observe una dinámica clara en estos países, de vuelta al legado tradicional propio que evidentemente es el islámico, precolonial. Y se observa por lo tanto una visibilización enorme en estas sociedades de un discurso en torno a la identidad islámica, un discurso en cuanto a la recuperación del legado musulmán, y una visibilización clara y neta de los símbolos de esa identidad islámica.

Todo esto a través del mal interpretado acto de las jóvenes poniéndose el pañuelo que les cubre la cabeza. El mundo occidental ha interpretado esto de manera absolutamente errónea, pues lo ha interpretado como una vuelta a la Edad Media, como el símbolo del determinismo de los musulmanes al retroceso, a la regresión, dada su incapacidad para avanzar en el modelo social moderno, y democrático.

Y es un enorme y profundo error, primero porque esa búsqueda del proyecto se basa por supuesto en volver sobre sus propias fuentes, a su propia experiencia histórica, a sus propios principios islámicos, a su propio marco jurídico, pensamiento etc., pero con un proyecto de reinterpretación, es decir, de buscar dentro de ese marco islámico una nueva interpretación.

Eso es un elemento enormemente importante que ha llevado a que no se entienda en el mundo occidental que cuando muchas mujeres hoy día en el mundo árabe y musulmán deciden voluntariamente colocarse el pañuelo en la cabeza, lo deciden voluntariamente, es decir, en torno a la cuestión del velo en el mundo musulmán, hay multitud de lecturas y de situaciones que dependen del marco nacional en que se pone ese velo, cómo es ese velo y además si ese velo es fruto de una opción personal individual y voluntaria, o de un sistema político represor que te obliga a ponerte ese velo.

De entrada hay un elemento fundamental, y es la situación del velo que tapa completamente la cara. Ese es un velo que la mayor parte de las situaciones en que se utiliza está vinculado a los Estados donde se da la interpretación del Islam mas rigorista, más obsoleta, más anacrónica, como decía ayer, como es el caso de Arabia Saudita, de los talibanes y de otros países del Golfo. Ese velo forma parte de la tradición patriarcal, es el velo de la imposición a la mujer de una situación social, y es que a la mujer no le pertenece el espacio público, y como no le pertenece, cuando no le queda otro remedio que acceder a él, hay que taparla y hacerla invisible.

Ahora, es algo completamente diferente la situación que se da en multitud de mujeres, y muchas de ellas jóvenes, urbanas y cultas, con formación universitaria, que vuelven al velo de manera completamente voluntaria, a veces en contra de sus madres. Segundo elemento que hay tomar en cuenta es que este velo es nuevo, y marca el cambio sociológico al que me refiero. 

Es un velo nuevo, porque es un pañuelo en la cabeza, y no es un velo que cubra y aniquile a la mujer en los espacios públicos. Es un velo en la cabeza que deja la cara completamente descubierta, y que además es fruto de la voluntad de esas mujeres y que ellas mismas explican en multitud de ocasiones que para ellas no tiene el significado que desde occidente siempre queremos interpretar.

Es enormemente importante tener en cuenta que esto se construye en función de un proyecto y una dinámica interna de esos países árabes, en la búsqueda de acabar con esa segunda generación depredadora de sus sociedades. No es reactiva con respecto a occidente, en función del odio contra occidente. Eso es falso y es otra interpretación errónea de occidente con relación a lo que ocurre en oriente. 

Entonces, el futuro se juega en que haya un cambio en la política internacional que permita el desarrollo de estas nuevas élites en la búsqueda de su propio destino, de su propio proyecto y de su propio modelo, que es modernizador, reformista, y la alternativa necesaria que tiene que desarrollarse en el mundo árabe y musulmán, para poner fin sin embargo a las interpretaciones del Islam que han prevalecido hasta la actualidad amparadas por esos regímenes gobernantes, que son verdaderamente intolerantes.

Sin la renovación del pensamiento islámico, no creo que pueda haber proyecto de futuro democrático para el mundo árabe y musulmán.

Muchas gracias.

 

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