Afirma experto, "El neopopulismo no es ni bueno ni malo"

El ex Presidente de la República, doctor Leonel Fernández, recibe en el podium al conferencista, Dr. Michael Conniff,  quien disertó sobre "Neopopulismo: ¿Fantasma o realidad?".

 

Parte del público asistente a la conferencia, que tuvo lugar en un hotel de Santo Domingo.

 

Al terminar la conferencia, el Dr. Leonel Fernández, fue asediado por numerosas personas que lo querían saludar y departir con el ex gobernante.

Un historiador y cientista social dijo que el neopopulismo, que surgió en la década de los años ´90, no es bueno ni malo, ni positivo ni negativo, al dictar una conferencia con los auspicios de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE).Michael Conniff, director del Departamento de América Latina de la Universidad del Sur de la Florida, añadió en ese sentido que hay populistas que son negativos y otros positivos.

Y entiende que "es solamente un estilo de hacer política, de conquistar votos, de expandir el electorado, de conseguir un mayor número de seguidores y crear la mística de un gran líder, como es el caso de Juan Domingo Perón y José María Velazco Ibarra".

Conniff argumentó que  el neopopulismo es un fenómeno nuevo, parecido al clásico (populismo), pero es nuevo en el sentido de que los políticos eran más inteligentes, más flexibles, más astutos de lo que nosotros creíamos".

Expresó que él y un grupo de cientistas de América Latinas "pensamos al comienzo que no caben (en el sistema político), porque son como el aceite y el agua, que no se mezclan, pues el populismo era siempre intervensionista, siempre era nacionalista".

Sin embargo, subrayó el autor de ocho libros, dos de ellos sobre neopopulismo, que  "en los años ´90, el neopopulismo hizo alianza con el neoliberalismo. Es decir,  (propiciaron) la apertura hacia la globalización en la economía".

El doctor Conniff fue presentado a unos 500 participantes en la conferencia, por el ex Presidente de la República, doctor Leonel Fernández, quien relató cómo lo conoció en Panamá, mientras buscaba un libro de su autoría. Para su sorpresa, el Dr. Conniff estaba en el lugar tomando apuntes.

Conniff indicó que su estudio se desprendió que el neopopulismo y el neoliberalismo, son muy compatibles. "Primero", dijo, "el líder continúa ganando elecciones con las mismas técnicas, es un líder carismático, es un líder super humano y el pueblo ama ese líder".

Entre esos líderes, además de Perón y Velazco Ibarra, el conferencista citó como líderes carismáticos Víctor Haya de la Torre, fundador del Partido Aprista peruano; Rómulo Betancourt, de Venezuela, Alan García y Alberto Fujimori, ambos de Peru, Raúl Alfonsín, de Argentina y Fernando Collor de Melo y Janio Quadros, de Brasil.

Señaló el Dr. Conniff que se ha dado malas connotaciones a la palabra populismo, como una mala fama, es manipulador, demagogo, es quien gasta dinero sin restricciones.

Expresó que especialmente en los años ´90 han tachado de populistas a cualquier político que gaste dinero que no esté en el presupuesto, que use el dinero para sus propios fines políticos y para agarrar la popularidad del pueblo.

Especialmente damos mucho énfasis a la manera de llegar el poder, de hacer política, de conquistar votos, de hacer conexiones con las masas, con los votantes. con el que trabajo, es un grupo internacional de intelectuales del Perú, México, Ecuador y Estados Unidos, y hemos llegado a la conclusión de que sí hubo populismo en los años ´90.

El Dr. Connif añadió que es una variante nueva en cuanto a la política económica del neopopulista. Entonces, el neopopulismo difiere del populismo clásico de los años 50 y 60.

Entonces quiero analizar hoy si es una amenaza el resurgimiento del neopopulismo y si eso podría ser una amenaza y un ataque a la democracia, porque muchas veces se piensa que el populismo no es compatible con la democracia.

La democracia necesita instituciones, de conexiones de organizaciones de  la sociedad civil y el populista suele hacer su contacto con las masas.

Es una conexión casi mística entre el líder y el pueblo, sin intervención de organizaciones, sindicatos, asociaciones y sociedad civil.

Entonces muchos analistas piensan que el populismo es antagónico a la democracia.

ANTECEDENTES

El populismo clásico vino en los años 50 y 60, fue un ciclo bastante corto, realmente, cuando vemos que surgió desde de la II Guerra Mundial, en los años 60, después se extinguió por una ola de golpes militares que se extendió por casi toda América Latina, bajo regímenes militares. Entonces, ese populismo clásico duró solamente 20 años, mas o menos.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS

El texto que sigue es un extracto de la disertación del Dr. Conniff:

Las características de esos populismos clásicos el líder era carismático, una persona de mucho realce en la sociedad; una persona amada por el pueblo, tenía grandes dotes de comunicación, dominaban los medios de comunicación, eran expertos en la televisión, en radio, y también sabían moverse físicamente por todo el país, haciendo contactos en pueblos, en pequeñas ciudades, para que el pueblo sintiera la presencia del populista, aunque no estuviera siempre presente.

Lamentablemente no manejaban bien la presidencia, pero eran buenos para captar votos. La reacción militar vino en los años ´60 con una serie de golpes militares, con regímenes muy autoritarios y, en parte, los militares era onda de represión se dio para reprimir y extinguir el populismo, la agitación demagónica de los populistas, la llamada irresponsabilidad fiscal, y acabar con la agitación que se daba con el populismo.

La historia hasta los años 80 era de surgimiento del populismo y su represión por los dictadores pro militares. Entonces durante los años ´80 se dio comienzo a la transición en la cual los militares se iban retirando del poder , estaban volviendo a los cuarteles y se suponía que ellos iban a dejar que los civiles gobernaran de nuevo sus sociedades.

 En los años ´80, que eran años muy difíciles económicamente, por las deudas que existían y el desempleo y las malas costumbres económicas en los países, entonces surgieron tres o cuatro populistas de la época anterior y algunos nuevos. Quiere decir que se dio experiencia, por ejemplo, como Alan García que fue presidente del 1984 y 1989; el presidente Alfonsín del 1983 al 1989 y el presidente Sarney, en el Brasil, del 1985 al 1990.

Y esos líderes no eran clásicos como el populismo de los años ´50, solamente el caso Alan Garcia del Partido APRA del Perú, sí trató de hacer un movimiento clásico populista, pero los demás estaban tratando de organizarse, haciendo la transición hacia el gobierno civil y experimentaron con las técnicas de expansión de votos. Por ejemplo, Sarney y Alfonsin dieron el voto a los analfabetos, expandieron mucho la votación y bajaron la edad a 18. Iban tratando de atraer mas gente a las urnas, a las elecciones.

Pero esos tres líderes populistas fracasaron. Sarney, por no poder dominar la inflación, Alfonsín, por no poder manejar bien su partido y Alan García por ser un fracaso total en cuanto a la administración de la cosa pública. En 1990 mirando hacia atrás a los años ´80, se podía decir que hubo un pequeño surgimiento del populismo o neopopulismo, pero se fracasó.

También regresaron algunos populistas de la época anterior, la época clásica, especialmente Janios Quadros volvió a la política, Leonel Brizola, también, Miguel Ajáis, en Brasil y Arnulfo Arias, en Panamá volvieron a ser seleccionados, pero ellos tampoco tuvieron mucho éxito, llegaron a ser gobernadores, congresistas, pero no llegaron al tope, a ser presidentes.

La verdad que Menem, Fujimori y Collor de Melo sabían que no se podía seguir las políticas económicas de los años ´50, ´60, o sea,  el proteccionismo, el nacionalismo económico.

Esas políticas ya no cabían en los años ´90, iba a ser un  suicidio seguir esas políticas clásicas de Perón, o de Vargas (Getulio). Entonces, ellos aceptaron  la inetabilidad del neoliberalismo en cuanto a la política económica y usaron esas nuevas políticas a su favor. Debo admitir que un colega mio, Kurts Weylan, politólogo de Vanderbilt University,  encontró la llave o la explicación de cómo se puede mezclar el neopopulismo con el neoliberalismo.

Nosotros al comienzo pensábamos que n o caben, es como el aceite y el agua, no se mezclan, pues el populismo era siempre intervensionista, siempre era nacionalista, pero en verdad, en los años ´90, el neopopulismo hizo alianza con el neoliberalismo. Es decir, la apertura hacia la globalización en la economía.

Entonces, este análisis nuevo muestra que son muy compatibles el neopopulismo con el neoliberalismo. Primero, el lider continúa ganando elecciones con las misma técnicas que antes, es un líder carismático, es un líder super humano y el pueblo ama ese líder, en el caso de Menem era muy querido por el pueblo.

En el caso de Fujimori también era el salvador de la población, por haber combatido la guerrilla en el Perú. Entonces, carisma y personalismo continuaban siendo parte de la política electoral.

También los nuevos (líderes) rechazaban los partidos, rechazaron la intermediación entre pueblo y líder. En el caso de Fujimori, él no tenía partido, en el caso de Collor de Melo, en Brasil, tampoco tenía partido. Crearon organizaciones electorales, pero no partidos en el sentido clásico.

En el caso de Carlos Saúl Menem, claro que era el líder del partido peronista, pero una vez en el poder rechazó también el partido peronista. Entonces, eran líderes sin partidos, sin intervención de los partidos y las organizaciones de la sociedad civil.

Ellos, en vez de usar varios niveles de intermediación, entre pueblo, organizaciones y líderes, querían comunicarse directamente mediante televisión, radio y caravanas con las mujeres y hombres en las calles, en los barrios.

Santo Domingo, julio 10, 2001.

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