LF: "El gran reto de RD y Al es cerrar la brecha de
la desigualdad social"
José Alduey Sierra, Nueva York
En opinión del expresidente de la República, doctor Leonel
Fernández, la pobreza extrema, el desempleo y el narcotráfico
son los grandes desafíos de la democracia moderna, que necesita
adaptarse a los cambios determinados por la globalización
y la revolución tecnólogica.
En una entrevista exclusiva concedida al Listín Diario en
Nueva York, el ex mandatario analizó la vida dominicana a
corto y mediano plazo, reclamando la necesidad de que el crecimiento
económico anual del país se mantenga por encima del 6 por
ciento, si se desea obtener los recursos suficientes para
financiar la pobreza.
Luego de participar como orador principal en el evento organizado
por la Universidad de Harvard, en Boston, Fernández visitó
Nueva York durante varios días, pero mantuvo su agenda personal
y política en privado desde el Hotel El Milenio, en la calle
44 del Bajo Manhattan.
En esta entrevista exclusiva con el Listín Diario, Leonel
Fernández analiza a fondo los problemas que podrían causar
un ‘‘estrés político’’ en la región, especialmente a partir
de la globalización y el neoliberalismo, y los grandes desafíos
de América Latina, la pobreza extrema y el narcotráfico. Frente
al problema de las drogas, se mostró totalmente en desacuerdo
con su legalización por tratarse de un fenómeno social que
destruye muchas vidas.
Planteó la necesidad de establecer una alianza sólida con
Estados Unidos, en el esfuerzo por combatir el narcotráfico,
pero también surgirió una drasticidad mayor con los consumidores.
PERSPECTIVAS ofrece la entrevista completa concedida por el
ex presidente al Listín Diario.
LD: Durante su viaje a Harvard y su estadía en Estados
Unidos, ¿qué espera obtener para la República Dominicana?
LF: Pues bien, la Fundación Global Democracia y Desarrollo
tiene un acuerdo de trabajo con la Escuela de Gobierno John
F., Kennedy de la Universidad de Harvard. Esa escuela tiene
varios centros, aparte de la Escuela de Ciencias Políticas,
y uno de ellos es el Centro de Desarrollo Internacional (Center
International Development). Entonces, tenemos una relación
de trabajo con esos dos departamentos. Y ahora, en estos días,
el CID o Centro de Desarrollo Internacional, organizó una
conferencia que se celebra anualmente sobre el tema del desarrollo,
bajo el título ‘‘Construyendo Sociedades para el Desarrollo’’.
Entonces a mi me invitaron como orador principal en la apertura
de esa Séptima Conferencia Anual sobre Temas de Desarrollo
en la Universidad de Harvard. Entonces ahí hablé sobre lo
que llamo la Agenda Global Latinoamericana, que abarca cuatro
temas: esencialmente: el tema de gobernabilidad, el de la
competitividad, inequidad social e identidad. Identidad Regional
y Nacional como respuesta al fenómeno de la Globalización.
Esa fue, digamos, la tesis básica que desarrolló. Como la
democracia latinoamericana se ve desafiada al no resolver
el problema de la inequidad social que es la tensión entre
economía, sociedad y política, y que si eso no se resuelve,
si esa tensión entre crecimiento económico e inequidad social
no se resuelve, eso va a crear un estrés político que podría
crear un estado de inestabilidad política en la región. Es
un poco lo que ya estamos viendo en la región andina. El caso
Perú, el caso Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, este
fenómeno ya empieza un poco a visualizarse por ahí. Entonces,
hay que diseñar una estrategia que permita que el crecimiento
económico, se extienda hacia los núcleos más vulnerables de
la población.
LD: Un poco sería decir que la Globalización va a
dañar nuestros pueblos en términos económicos.
LF: Yo no lo diría así. La globalización ya es un
fenónomo de la vida real, o sea, es un hecho. Y eso ha sido
posible por la revolución científico-tecnológica que ha tenido
lugar en la fase final del siglo XX. Una revolución, sobre
todo, en el ámbito de las comunicaciones. Pero también con
lo que tiene que ver con la gerencia, con el mercadeo, con
eso que hoy día se llama la reducción de las distancias. Entonces,
ese es un fenómeno que se ha dado. Ahora, hay determinadas
corrientes económicas que se aprovechan de la globalización
para su beneficio y eso perjudica a grandes núcleos humanos.
LD.: ue es lo que yo veo en el neoliberalismo con
Freetman a la cabeza. ¿Cómo ve entonces el impacto en las
economías de América Latina de este neoliberalismo?
LF: Ahí debo aclarar que hay una confusión entre
globalización y neoliberalismo. Muchos pensadores tienden
a establecer una vinculación indisoluble entre globalización
y neoliberalismo. Y no tiene que ser así. O sea, cuando, por
ejemplo, en las instancias internacionales, se lucha por el
respeto a los derechos humanos, eso es globalización. ¿Y qué
tiene eso que ver con neoliberalismo?. Cuando nosotros accesamos
al Internet, eso es globalización y no tiene que ver nada
con neoliberalismo. Ahora, el neoliberalismo ha querido aprovecharse
de las ventajas y de los mecanismos que tiene la globalización
pra sacarle provecho y lo han manejado por ahí. Ahora, el
neoliberalismo, como una corriente que privilegia el mercado,
en todo lo que tiene que ver con el crecimiento y el desarrollo
económico (lo que algunos llaman fundamentalismo de mercado
u ortodoxia de mercado).
LD: Bueno, esa corriente elimina la intervención
del Estado en los procesos económicos.
LF: Exactamente, eso sí contribuye a un agravamiento
de las diferencias sociales. Y eso se ha producido en los
últimos 20 años, sobre todo. Es decir, la desigualdad social
ha tendido a agravarse como consecuencia de la aplicación
de políticas que privilegian el mercado, y que no le reservan
al Estado una capacidad de intervención para reducir esas
brechas entre los ricos y los pobres. Ahí yo creo que efectivamente,
el neoliberalismo ha contribuido a agravar esa situación de
desigualdad. Por eso, ahora hay que reaccionar frente a políticas
fudamentalistas de mercado. Y buscar la manera de conciliar
el mercado como impulso del crecimiento económico, pero el
Estado como un instrumento de redistribución de riquezas.
Es tan grave como ésto: el 30 por ciento de la población
controla el 80 por ciento de las riquezas.
LD: Entonces la cuestión sería cómo, en términos
estratégicos, revertir ese proceso, redistribuyendo las riquezas,
por un lado, construyendo más escuelas, por el otro, ¿cuál
es la solución?
LF: Para mi, la solución a ese problema es educación
y tecnología. Y está el tema de la política fiscal, porque
el tema de la redistribución es, en el fondo, un tema de política
fiscal. Qué hace el Estado con los ingresos que recibe, y
ahí es donde tiene que orientar el gasto público, fundamentalmente,
hacia el área social, y dentro del área social, educación
y salud, fundamentalmente. Ahora, en educación es donde yo
entiendo, es la incorporación de las modernas tecnologías,
que es lo que va a generar una mayor productividad en el trabajo,
y lo que permitirá una transformación de las estructuras económicas
de la sociedad.
LD: Es lo que han hecho países como éste, Estados
Unidos, donde el desempleo es minimo, porque han invertido
más recursos en la educación.
LF: Así es.
LD: En términos de su Presidencia, ¿cree que el trecho
caminado hacia ese proceso fue suficientemente amplio como
para estrechar el lapso de tiempo que debe agotar el país
para alcanzar el desarrollo?
LF: Yo pienso que avanzamos, que dimos pasos que
significaron un cierto progreso, significaron una cierta prosperidad
en la República Dominicana. Usted tiene una tasa promedio
anual de crecimiento de un 8 por ciento del producto y eso
tiene un sentido exponencial al término de cuatro años. Quiere
decir que usted tiene un 40 por ciento de país que no tenía
antes, y eso tiene que verse, esto tiene que sentirse. El
gran reto nuestro, como el resto de toda América Latina, es
justamente cerrar esa brecha de la desigualdad social. Yo
pienso que modestamente logramos algo. Si la tasa de desempleo
estaba en un quince por ciento y la dejamos en trece, esos
fueron los 500 mil nuevos empleos que creamos por el crecimiento
económico. Ahora, todavía está muy alto, el 13. Una tasa de
desempleo de un 13 por ciento, más toda la parte de la economía
informal, obviamente en la República Dominiana hay mucha pobreza
y hay pobreza crítica, que también tiene que ser enfrentada
por otros medios. Yo diría, Alduey, que el gran desafío dominicano
en los próximos años es mantener un crecimiento económico
sostenido por encima de un 6 por ciento. Cualquier gobierno,
cómo lograr que el crecimiento siga siempre por encima del
6 por ciento. Y en segundo lugar que los beneficios de ese
crecimientno económico se pueda redistribuir en una forma
equitativa, de tal forma que los sectores más vulnerables
de la población se puedan integrar a un proceso de modernización.
LD: Me imagino que se sintió en algún momento, en los esfuerzos
frente a la solución del rancherío, del tugurio, del yagüerismo,
como que no era suficiente, y esa impotencia genera dolor,
genera sufrimiento. ¿Cómo, desde el poder, podía aquilatar
esa situación?
LF: Sentía más que todo, frustración e impotencia
porque tu quieres más celeridad para las cosas que estás haciendo.
LD: Hay un esfuerzo en este momento del gobierno
del presidente Hipólito Mejía por establecer un programa hacia
esos sectores de menos recursos, ¿cree que esos programas
han sido estructurados de una manera que puedan impactar?
LF: Bueno, si uno hace un análisis comparativo de
lo que ha venido ocurriendo en América Latina, tal vez el
programa social más exitoso ha sido el de México. Ellos prácticamente
tienen un ministerio que se dedica a la promoción de programas
de este tipo. Y yo siempre veo la naturaleza de esos programas,
que también nosotros tratamos de implementar de alguna forma,
como una respuesta a esa situación de; pobreza crítica. Pero
yo te diría, Alduey, que para mi, digamos lo que resuelve
ese problema es el disponer de una estrategia de crecimiento
de mediano y largo plazo que contemple la justicia social
y la solidaridad. Si tu integras esos tres conceptos: crecimiento
ecónomico sostenido, justicia social y solidaridad, tu logras
mitigar la pobreza.
LD: De nuevo: son problemas de largo plazo, pero
que presionan mucho en el corto plazo.
LF: Presionan mucho en el corto plazo, crean la tensión
de la sociedad.
LD: Desequilibran y desestabilizan la vida nacional
LF: Sin duda alguna
LD: Le escuché hablar en estos días sobre el narcotráfico
en la República Dominicana. Decía que el país podía pasar
de ser puente internacional a un gran consumidor de drogas.
LF: El narcotráfico es una de las patologías de la
globalización, para llamarlo de alguna manera.
LD: Quizás la patología crítica mayor de nuestro
tiempo.
LF: Eso que dije es como para que nos ponga en estado
de alerta y nos preocupemos por eso. Porque hasta ahora en
la República Dominicana no ha habido una situación de adicción
masiva. O sea, el problema del consumo de drogas no ha sido
una tragedia nacional, como ha sido en Estados Unidos o como
ha sido en otros países de América Latina. Pero ha venido
ocurriendo algo que si es preocupante. Y es que la ruta de
las drogas pasa por la República Dominicana. Es la conexión
Colombia-Haití-República Dominicana-Puerto Rico. Entonces,
hemos sido clasificados en términos de seguridad como un país
trampolín. Pero que resulta, que la droga cuando pasa por
territorio dominicano, ese traslado se paga en especie o se
paga en naturaleza. Y cuando se paga, digamos, en forma de
peaje, dejando parte de la droga que circula, esa droga va
a encontrar un mercado en la República Dominicana.
Y al tener un mercado, quiere decir que habrá consumidores
nacionales. Cuando se empiece a generalizar y a masificar
el consumo de drogas, eso crea un estado de inseguridad total
que significa asaltos, significa secuestros y significa todo
lo que ha significado en términos de peligrosidad social.
Entonces, yo creo que estamos a tiempo todavía. Y como vemos
ya no es sólo un problema nacional, sino un problema global,
y a mi modo de ver, la estrategia a seguir sería una mayor
vinculación con los Estados Unidos. Construir una alianza
con Estados Unidos para tener una vigilancia cada vez más
estricta en las costas de la República Dominicana, y de manera
especial en la fronera domínico-haitiana porque es por ahí
donde el fenómeno está ocurriendo. Controlar eso en la frontera
para evitar que el tráfico visto como tal ocurra a sabiendas
de que el interés nacional está afectado porque se nos puede
crear, por ende, un mercado.
LD: Mucha gente lo que está es planteando la legalización
como recurso final para resolver esto, que es lo que ha planteado
incluso el presidente Vicente Fox, porque en el fondo es un
problema de oferta y demanda, de dos mercados. ¿Qué respuesta
le va a dar el mundo a esto?
LF: Estoy en desacuerdo, no. Yo pienso que la droga
no es una mercancía cualquiera el efecto nocivo que tiene
sobre el ser humano, y digamos la peligrosidad del sujeto
que la consume. Porque estamos hablando que la persona que
permanentemente consume drogas está en estado de éxtasis,
está en momentos de alucinación. Entonces, ese no es el tipo
de ser humano que queremos tener. Entonces, yo diría que el
problema es ciertamente que se ha perdido la guerra y ahora
hay una película, Traffic, que ilustra muy bien esta película,
puesto que el personaje central de esa película es el zar
de las drogas (de los Estados Unidos) y resulta que la pierde
en su propio hogar con su hija.
LD: Y ahora hay otra película, Blow, y que habla
sobre el origen del narcotráfico con Pablo Escobar en los
80’s, apenas acaba de salir.
LF: Tuve la oportunidad de ver Traffic y digamos
que el mensaje que se transmite es el de la impotencia. Mientras
hay personas que la quieren controlar en el mundo, no la puede
controlar en su propia casa. Ahí esta esa contradicción. Pero,
yo pienso que los expertos en esta materia cuando se refieren
al por qué se ha perdido la guerra contra las drogas tienen
un señalamiento muy simple que a mi me parece muy válido:
el problema es que sólo se ha querido enfrentar la oferta
y no se ha querido enfrentar la demanda. O sea, el problema
de las drogas va a continuar mientras en Estados Unidos siga
habiendo una gran demanda, siga habiendo consumo. Entonces,
en lugar de facilitarlo, en lugar de legalizarlo, de lo que
se trata es de eliminarlo.Y a mi modo de ver, eso exige una
drasticidad que la sociedad norteamericana parece que nunca
ha estado dispuesta a asumir. ¿Por qué en Singapur no hay
ese problema? Sencillamente porque los fusilan.
LD: Nos gustaría saber su visión acerca de los dominicanos
de Nueva York y su papel en el futuro de la nación?
LF: Yo diría que con relación a los dominicanos,
es que valoramos y apreciamos todo el aporte que la comunidad
dominicana en el exterior hace para continuar con una dinámica
de desarrollo en la República Dominicana. Hoy día, la segunda
fuente de generación de divisas de la República Dominicana
son los dominicanos residentes en el exterior, de manera que
si lo fuéramos a interpretar en términos puramente económicos
representan un gran producto de exportación para la República
Dominicana porque generan divisas para el país. Falta un puente,
el puente para la mayor vinculación entre esa comunidad transnacional
nuestra y el país. Yo pienso que eso ha tenido que ver primero
con la incapacidad que hemos tenido, tanto aquí como alla,
de lograr una identificación, de los recursos humanos que
tenemos disponibles y a partir de eso poder elaborar una estrategia
de desarrollo que integre a la comunidad en el exterior con
la nuestra. Hasta ahora conozco los casos de dos comunidades
que han logrado éxito en vincularse con sus nacionales. Es
el caso de Israel y el caso de Taiwan. La comunidad judía
realmente está integrada a Israel, y está integrada en todos
los aspectos, en el aspecto económico, en el aspecto religioso,
en el aspecto social, en el aspecto cultural. Y en el caso
de Taiwan han logrado que sus ciudadanos, entrenados en los
Estados Unidos, pues hayan retornado para hacer inversiones
en empresas, que tienen mucha relación con el mercado norteamericano.
Entonces, nosotros tenemos en los Estados Unidos una fuente
extraordinaria de generación de riquezas porque nuestros nacionales
ya han estado participando en todo y conocen las técnicas
gerenciales, las técnicas de administración, todo el mercadeo,
todo lo que es el secreto del desarrollo, de la prosperidad,
de una sociedad como la norteamericana. Pero no lo identificamos,
tenemos conocimientos dispersos, el gran desafío es determinar
quién es quién en la comunidad dominicana de los Estados Unidos,
y el segundo es que sabiendo eso, cómo lo integramos en el
esfuerzo de inter-relación entre los que residen en Estados
Unidos y la República Dominicana.
LD: ¿Crees que hay alguna forma de hacer esa integración,
concreta?
LF: Primero, tratando de identificar esos recursos.
O sea, quién es quién, donde está, que hace. Y eso estamos
tratando de contactar alguna empresa norteamericana que se
dedique a ese tipo de labor, sobre todo aprovechando los resultados
del Censo 2000.
Listin Diario 29/04/2001
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