La presencia de multinacionales en América Latina impone negociar para garantizar beneficios a las comunidades


“María Virginia Quezada, de la Fundación Omar Dengo, expresó que la presencia de corporaciones multinacionales o agencias de desarrollo no siempre tienen alineados los intereses propios con los de los países en los que trabajan en América Latina


(Santo Domingo, 25 de abril de 2006).- La presencia de multinacionales y agencias de desarrollo en América Latina no representan un beneficio para la región si estas organizaciones no trabajan acorde con las necesidades de los países en los que se asientan. Es necesario definir las necesidades de las comunidades y legislar para que se consigan objetivos comunes.

María Virginia Quezada, de la Fundación Omar Dengo, de Costa Rica, hizo la advertencia al hablar sobre las “Alianzas Exitosas entre los sectores públicos, privados y ONGs por una educación de calidad”, en Virtual Educa Caribe 2006: foro iberoamericano sobre nuevas tecnologías, en el auditorio de FUNGLODE.

Sostuvo que las relaciones entre el Estado, las corporaciones y las ONGs, conllevan muchas oportunidades, pero también muchos riesgos que es necesario tomar en cuenta para sacar el mayor provecho posible de esas vinculaciones.

“Lo que hemos encontrado en varios casos de América Latina es que las corporaciones vienen a llenar espacios vacíos y eso es muy riesgoso, porque no siempre esos espacios se llenan con experiencias que pueden estar alineadas con la necesidad del país”, planteó.

“Para que haya relaciones exitosas es necesario que los países definamos políticas públicas, tengamos un foco de acción muy claro y podamos trabajar en la búsqueda de metas e intereses comunes”, afirmó la representante de la fundación costarricense.

Tal iniciativa debe implicar, a su juicio, la adopción en cada país de una legislación clara y coherente, un plan nacional de desarrollo bien definido y una política educativa alineada con dicho plan.

“Si eso existe como plataforma, es posible entrar en negociaciones con las organizaciones y corporaciones y las entidades locales, tanto académicas como comerciales, de manera que puedan ejecutar proyectos específicos que brinden oportunidades de desarrollo a las comunidades”, expresó.

Añadió que esta forma se pueden generar espacios de oportunidades educativas y de desarrollo basados en una visión de qué necesita y qué quiere el país.

Quezada planteó que las corporaciones multinacionales y las agencias desarrollo no necesariamente tienen sus intereses alineados a los de los países a donde van, lo que implica adoptar estrategias que permitan conseguir objetivos comunes para beneficio de la población.

“Tiene que mantenerse una línea en la que cada uno de los actores puedan cumplir sus metas y ejecutar sus acciones con base a sus objetivos dentro de una visión integrada de justicia social”, explicó.

Trajo a colación la experiencia de la Fundación Omar Dengo con el fomento de alianzas estratégicas con corporaciones y organizaciones. En 19 años de trabajo, precisó, han conseguido desarrollar siete modelos de alianzas exitosas.

“El éxito ha estado en que nos hemos preocupado por generar las condiciones que crean un clima de confianza y que también permiten compartir los créditos sociales y políticos que generan los proyectos…porque todos tenemos intereses”, argumentó.

Los modelos –indicó- abarcan desde trabajos compartidos con entidades de gobierno hasta financiamientos específicos para proyectos con corporaciones multilaterales.

 

 

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