|
| Jeff Dayton-Johnson, Jefe de la Unidad de América Latina del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico |
|
(Santo Domingo, 10 de marzo de 2010).- La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), en coordinación con el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), presentó este martes 9 de marzo panel “Migración y remesas en América Latina”.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de María Elizabeth Rodríguez, Directora de Proyectos de FUNGLODE y Vicerrectora del Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IGLOBAL), quien resaltó la importancia que tiene para la institución debatir el tema de la migración. A continuación, presentó al Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Juan Temístocles Montás, quien, a su vez, tuvo la responsabilidad de la presentación de los panelistas: Jeff Dayton-Johnson y Bernardo Vega.
Dayton-Johnson, Jefe de la Unidad de América Latina del Centro de Desarrollo de la OCDE, planteó que el Centro enfrenta los problemas y desafíos de desarrollo económico y social de los países miembros y de los no miembros. Afirmó que el documento “Las Perspectivas Económicas para América Latina” pretende ser una publicación para comunicar, colaborar y discutir con la comunidad latinoamericana.
Cada año el Centro de Desarrollo de la OCDE selecciona un tema transversal para analizar qué es de gran importancia para el desarrollo latinoamericano. En la última entrega, se abordó el caso de la migración. “Estamos hablando de varios flujos migratorios, no sólo de personas, sino también de dinero e ideas”. Según Dayton-Johnson, uno de los indicadores de que muchos de los países de América Latina son más resistentes a las crisis son las remesas, que son una consecuencia directa del flujo migratorio.
En cuanto a la migración subrayó que “la internacional no es sólo un flujo de los países más pobres del mundo hacia los más ricos”. Dayton-Johnson reveló que el segundo país en importancia como destino migratorio para los latinoamericanos, después de Estados Unidos, es Argentina. Le sigue Venezuela, en tercer lugar, y Costa Rica, en cuarto, pues recibe un gran flujo de nicaragüenses. “La República Dominicana es un expulsor importantísimo de personas, pero también es un polo de inmigración de personas que provienen de Haití”, dijo el Jefe de la Unidad de América Latina del Centro de Desarrollo.
Una preocupación que planteó el panelista fue “la fuga de cerebros”, que se produce cuando personas con un alto nivel de educación emigran a otro país de más ingreso que el suyo. Esta situación se refleja en un 10% de los emigrantes de República Dominicana, según estadísticas del Centro de Desarrollo de la OCDE.
“Hay un grupo de economistas que han tratado de detectar efectos nocivos de la migración, pero en general no hay efectos nocivos, en algunos casos hay efectos positivos”, expresó Johnson en la recta final de su intervención. Al respecto, Bernardo Vega, ex gobernador del Banco Central, rebatió este último argumento de Johnson, explicando que no se aplica a la República Dominicana porque la migración de haitianos no produce un efecto positivo.
“La presencia de haitianos en el país no permite el aumento del salario real y empeora la distribución del ingreso. Parece tener un impacto positivo, pero perjudica a los pobres y beneficia a los dominicanos no pobres”, declaró Vega.
En cuanto a las remesas, el economista dominicano coincidió con el informe de la OCDE en que producen un efecto parasitario de poner a las personas a no trabajar.
|