(Santo Domingo, 12 de febrero de 2009).- Con la puesta en circulación del libro Juan Bosch y la Canonización de la Narrativa Dominicana, Pichardo.La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) dio inicio este jueves 12 de febrero a una serie de actividades que organiza para conmemorar el centenario del natalicio del profesor Juan Bosch
Coronada Pichardo, doctora en Humanidades de la Universidad Carlos III, de Madrid, España, presentó su obra en el auditorio de FUNGLODE, en la culminación de un arduo proceso de investigación que realizó con el objetivo de analizar el valor de la figura de Juan Bosch en la realidad dominicana y su influencia en la formación y transformación del canon literario del país.
Al hablar en el acto resaltó las situaciones particulares que deben tomarse como punto de partida para entender la consagración de Bosch como escritor. En su opinión, la primera de ellas es el hecho de que Bosch diferenciara muy claramente su práctica política de la literaria. Al respecto, apuntó que cuando éste decidió dedicarse a la primera abandonó la literatura.
Un segunda circunstancia la relaciona directamente con el momento de su producción: “Bosch, antes de exiliarse, sólo público en el país la colección de cuentos Camino Real en 1933 y la novela La Mañosa en 1936. El resto de sus colecciones (Dos pesos de agua, Ocho cuentos, La muchacha de la Guaira, y Cuento de navidad) vieron la luz en Cuba y en Chile”.
Destacó que la producción literaria de Bosch se enmarca entre los años treinta y los sesenta y se desarrolla, en su mayor parte, en el exilio, y que sin embargo fue a partir de la década de los sesenta cuando se establece dentro de la sociedad dominicana como representante máximo de la literatura nacional.
“Su recuperación y proyección como escritor nacional coincide, entonces, con su impronta política en el país, cuando su obra literaria está completamente cerrada”, explicó en su exposición, en la puso sobre la mesa varias interrogantes que salen de su amplio estudio:
¿Qué representa su literatura para que el canon dominicano se transforme?;
¿Cuáles son los criterios que mueven esa transformación: estéticos, ideológicos o de otro orden?; ¿por qué se consolida un canon con una literatura que corresponde a un referente anterior y se mueve dentro de unas líneas estéticas que en el momento en que se recuperan ya están superadas y pueden considerarse desfasadas?
La autora explicó que se inició en los estudios de Bosch cuando leyó, en 1997, su obra La Mañosa, por recomendación de un catedrático de su universidad. La impresión que le provocó la lectura de una novela que le “descubrió un universo nuevo”, la llevó a iniciar un trabajo de investigación que presentase el valor de la obra en el panorama dominicano e hispanoamericano.
“No satisfecha con esa primera incursión en su literatura, decidí profundizar y ampliar mi investigación, pero para ello era necesario viajar al país, ya que los pocos trabajos realizados sobre su literatura, y de los que yo tenía conocimiento, eran artículos aparecidos en publicaciones periódicas o en revistas literarias del país”, contó Pichardo.
A Santo Domingo vino en el verano del 2001, donde hizo acopio de una gran cantidad de textos que aumentaron su sorpresa sobre el hecho de que la faceta literaria de Bosch fuese totalmente desconocida en el panorama europeo, a pesar de que al introducirse en cualquier campo de estudio de la cultura y la sociedad dominicanas era inevitable que apareciera su nombre: Juan Bosch era la referencia necesaria para tratar de determinar el desarrollo, evolución, giro o estancamiento de la nación.
“La curiosidad por encontrar una lógica a este desconocimiento de su figura es la única culpable de que exista la obra que hoy se pone en circulación, titulada La narrativa de Juan Bosch y la canonización de la literatura dominicana, coincidiendo, además, cosa que me emociona, con el centenario del año de su nacimiento”, dijo conmovida la autora.
Para Pichardo, uno de los aspectos más llamativos de la trayectoria de Bosch es su coherencia, “cosa que se percibe en cada uno de sus proyectos literarios”.
Esta actitud, sostuvo, “permite que nos encontremos ante un escritor comprometido en todo momento con su postura y su escritura, de quien destaca el lugar desde donde escribe, el punto de mira desde donde habla, situado al mismo nivel de los acontecimientos que manifiesta: “Si me colocara encima de mi pueblo, nos dice, no estaría expresándolo a él”.
Pichardo subrayó que su mayor aspiración con el libro ha sido contribuir a la valoración la figura de Bosch, y que éste sea también una plataforma para futuras investigaciones.
Agradecimientos
Coronada Pichardo introdujo la presentación de su obra con un agradecimiento especial al presidente Leonel Fernández, “atento a este proyecto desde que supo de su existencia en el año 2003”.
También al director ejecutivo de FUNGLODE, Frederic Emam Zadé, quien la presentó; Aida Montero de Jiménez, directora del Centro de Documentación & Gestión del Conocimiento y encargada de la edición del mismo; a Carlos Muñoz, representante de la fundación en España, y a Joselin Reineman, con quien trabajó la última etapa de la edición del libro.
Igualmente, agradeció el apoyo que recibió durante su estancia como investigadora en el país de Lucero Arboleda, Violeta Romero, directivas de la Biblioteca del INTEC, y de los escritores Manuel Mora Serrano y Avelino Stanley, así como del director de la Fundación Juan Bosch, Diómedes Núñez Polanco.
El prólogo del libro, a cargo de Bruno Rosario Candelier, fue leído antes de la intervención de Pichardo por Ofelia Berrido, con las excusas del autor, quien se encuentra en el exterior.
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