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| Michel Martelly, candidato a la presidencia de Haití, mientras hablaba en el auditorio de FUNGLODE |
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(Santo Domingo, 28 de octubre de 2010).- Michel Martelly, candidato a la presidencia de Haití en las elecciones que tendrán lugar el 28 de noviembre, reconoció este jueves su condición de novato en la política y que jamás pensó en dedicarse a ella, pero molesto por pasar toda una vida viendo a niños y niñas vagando por las calles y pedir un plato, sin derecho a la salud o la educación, sin padres ni Estado, le tocó para presentarse como candidato. “Decidí rebelarme porque no debemos aceptar vivir en esta miseria”.
En la conferencia que dictó en la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) dentro del ciclo organizado para escuchar las propuestas y visión de gobierno de los candidatos presidenciales del país vecino, Martelly recordó su pasado y cómo soñaba con alcanzar a compañeros con poder adquisitivo que vivían en las montañas. “Eso me dio la fuerza y el coraje para ser lo que soy: un músico de carrera exitosa. ¡Y ahora digo que ya basta!”, afirmó con contundencia sobre un escenario por el que caminó como si de un espectáculo artístico se tratara, mostrando su dominio escénico.
Presentó el cuadro dramático de un Haití en el que sus gentes “pueden y quieren trabajar, pero a las que se les niega ese derecho. Y estamos hartos de esta situación. Me duele hablar de ello, pero para poder referirme a soluciones me tengo que referir a problemas”, dijo antes de hacerse una pregunta: “¿Qué quiero para Haití? Lo primero es dejar de lado los intereses personales. Mucha gente se ha enriquecido a costa de Haití. Muchas ONGs tienen mucho dinero para hacer cosas, pero no veo los resultados”.
Martelly dijo soñar con un Haití en el que los niños tengan derecho a educarse y estar sanos, “con turistas por todos lados, un país verde, abierto al mundo y a las inversiones, limpio, sin corrupción, algo que en nuestro país es algo casi legal. Se necesita otra gobernanza”.
En ese punto insistió con la idea de mirar afuera, especialmente a la República Dominicana, para copiar aquellos planes que han sido exitosos. Y hablando de la reconstrucción que necesita su país, una reconstrucción que no puede estar basada en recuperar Puerto Príncipe únicamente, “porque creemos en descentralizar y en que hay que hacer ciudades más allá de la capital para que la gente emigre a ellas en busca de empleo”, animó a, tomando como base el ejemplo de la donación del gobierno de una universidad en el norte de Haití, “venir y explorar las posibilidades que existen en un país en el que todo está por hacerse. Queremos ofrecer ventajas fiscales para ello”.
La hora del cambio
La idea de cambio estuvo presente en casi todo el discurso del candidato presidencial haitiano. “Podemos soñar y las elecciones pueden ser el momento del cambio. Hay que hacer todo lo posible para que llegue dicho cambio. Llevamos 25 años con un sistema sin resultados y hoy estamos peor que entonces”. Por ello recalcó la importancia de tener elecciones honestas.
Para finalizar su exposición, insistió con la idea de su noviciado político, pero dejando claro que tiene buenas intenciones y la voluntad de cambiar la situación. “El momento es grave. Debemos desviar Haití de la dirección en la que va. Hay que acabar con los intereses personales. Haití está enfermo, llora”, declaró.
Martelly dijo que no es posible concebir un Estado en el que el 80% de su población está desempleada. “Hay demasiado fraude, demasiada corrupción”, insistió. “El problema somos nosotros, la falta de interés por Haití. Mi grito esta noche es que ayudemos a deshacernos de este sistema que nos mata y nos corroe, pero esto es un trabajo en equipo, no puedo hacer nada solo”, concluyó.
Preguntas y respuestas
En la parte de preguntas y respuestas, se le preguntó sobre su confianza en el proceso electoral y las posibles ventajas de candidatos oficialistas. “Es cierto que se habla de fraude, pero no me dedico a hablar de ello. En mi cabeza no está el procedimiento electoral, sino ir donde está la gente y hablarle para explicarles que éste es su momento y que tienen que votar, convencerles de que podemos cambiar”.
Una persona del público, profesor universitario haitiano y quien dijo del candidato Martelly que no había aprobado su primer examen en la facultad en Haití, le formuló varias preguntas vinculadas con la moralidad, la descentralización, las políticas educativas y de salud y la lucha contra el narcotráfico y el lavado. Martelly se lo tomó con buen humor, aunque no respondió a todo. En referencia a su examen, afirmó que no se había presentado, luego no lo reprobó. “No quise presentarme, me rebelé y eso es lo que necesita nuestro país para el cambio, que la gente se rebele” contra un sistema corrupto y que no ha servido para nada en 25 años.
En respuesta a la misma pregunta, anunció un relanzamiento de la agricultura para invitar al productor a quedarse en su tierra, llevar trámites administrativos fuera de la capital o desarrollar ciudades más allá de Puerto Príncipe. Luego dijo que el pueblo haitiano es responsable de su situación, pero “el principal responsable es el Estado.
Tendió la mano a quienes, siendo contrincantes electorales, tengan el talento y el conocimiento para sumarse a su equipo, incluida Mirlande Manigat. También tuvo palabras para la diáspora. “Hay que considerar la idea de la doble nacionalidad, de su derecho al voto… Pero quizá es hora también de preguntarse si no sería mejor que su dinero no llegara de manera particular a las personas, sino que se sumara a proyectos concretos de una estrategia nacional de desarrollo. También les quiero brindar seguridad para que puedan volver a su país”.
En ese momento, otro invitado del público le preguntó por la MINUSTAH, fuerzas de la ONU destinadas en Haití para su estabilización y seguridad. “Es simple. Me sentaría con sus jefes y les pediría que me cuenten cuál es su agenda y su objetivo. No tengo problema en firmar un contrato con ellos, del tiempo que sea necesario, pero debe ser sobre la base de una agenda y una meta: que formen la fuerza interna con la que podamos garantizar nuestra seguridad a su salida”.
Por último, defendió la apertura al mundo y la conversión de las embajadas en centros para la atracción de inversiones y la promoción de exportaciones. “Y para ello debemos impulsar la confianza”, dijo poco después de pedir para Haití un líder.
El ciclo FUNGLODE con candidatos presidenciales
La presentación de Michel Martelly formó parte del ciclo de conferencias organizado por FUNGLODE para conocer los planteamientos de gobierno de los candidatos electorales para la presidencia haitiana en los comicios del próximo 28 de noviembre. Todos los contendientes han sido invitados y hasta ahora, cuatro han dado su visto bueno a la propuesta de pasar por el auditorio de FUNGLODE.
La iniciativa de presentar a la sociedad dominicana estas propuestas de gobierno surgió bajo la premisa de que el destino político, económico y social del país vecino se definirá por la visión de aquellos que asuman las riendas de su gobierno en el próximo período. Por ello, la divulgación y discusión de dichos planes constituyen una inquietud fundamental, no sólo en la nación haitiana, sino también para la República Dominicana.
El primer candidato en pasar por el auditorio fue el ex primer ministro Jacques Edouard Alexis, el pasado 31 de agosto. Leslie Voltaire presentó sus ofertas y planteamientos el pasado lunes 25 de octubre. Tras la presentación de Martelly, participará en el ciclo Mirlande Manigat, el martes 2 de noviembre.
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