(Santo Domingo, 02 de noviembre de 2009).- Ana Azurmendi, compartió este lunes, en la terraza de la Biblioteca Juan Bosch, la conferencia-tertulia titulada: “Derecho Audiovisual: fundamentos y experiencias ante el desafío digital”.
La actividad, que comenzó pasadas las 5 de la tarde, contó con la presencia del Presidente Honorario de FUNGLODE y Presidente de la República, Leonel Fernández, así como directores de distintos medios de comunicación locales y personas vinculadas con el tema.
Azurmendi, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, y experta en Comunicación Pública y Derecho a la Información, explicó a los asistentes el proceso de reforma que ha tenido la televisión española y los cambios que éste ha suscitado, todo ello, en el contexto de las directrices europeas y las reglamentaciones españolas.
La doctora de la Universidad de Navarra destacó el empuje que ha provocado Europa en la modernización de la
legislación española, que por otro lado, se ha hecho casi realidad hace pocas fechas, en octubre pasado, a falta de ratificación final, tras cuatro años de trabajos y debates sobre el tema.
Azurmendi se refirió en su intervención al concepto de televisión como servicio social y como negocio, algo que ha traído consigo, en los nuevos marcos legislativos, la diferenciación entre una televisión de servicio público, limitada a lo que hasta ahora han sido las cadenas estatales como Televisión Española, BBC, TF1 o RAI, que siguen como modelos a partir de los conceptos de garantizar la calidad, con mínima o sin publicidad y con una idiosincrasia de pluralidad; y una televisión privada o comercial con otros parámetros, aunque con algunos condicionantes, como el hecho de tener que regirse por el principio de la universalidad, lo cual limita su deseo de ceñirse a determinadas zonas o públicos de negocio.
Con respecto a la digitalización de la televisión y el apagón analógico, que en España tendrá lugar el 3 de abril de 2010, la doctora de la Universidad de Navarra señaló la incertidumbre que reina en el sector fruto de una falta de comunicación hacia un ciudadano que no sabe cómo va a poder acceder a la emisión digital. “Hay que plantearse la compra de un televisor con capacidad para recibir la señal, hay que revisar el tema de las antenas…”. Si bien en su país de origen ya existe televisión digital, incluso de pago, el problema para quienes disponen de la explotación de dichas licencias ha estado en la obligación de emitir contenidos para una audiencia inexistente, lo cual hace inviable el negocio.
En materia de lucha contra la concentración de las televisiones en pocas manos, Azurmendi se refirió a algunas medidas incluidas en la nueva ley, como el hecho de que “los accionistas no pueden tener más del 50% de las acciones de una empresa, y entre todas las empresas en que participan no pueden acaparar más del 27% de los ratings” en el momento de entrada en vigor de la normativa. Este último dato llama mucho la atención dado que los sistemas de medición de audiencias deben ser totalmente fiables, algo que no está del todo garantizado actualmente.
Más allá de aspectos comerciales, y entrando en materia de contenidos, la doctora Azurmendi dijo que la legislación incluye aspectos que defienden la protección del menor, regulan la publicidad y prohíben referencias que puedan generar un daño social. Según la especialista, no basta que la televisión tenga rentabilidad económica, sino que necesita también rentabilidad social.