(Santo Domingo, 10 de junio de 2009).- El lado humanista de Bosch fue analizado en el auditorio de FUNGLODE este miércoles en una mesa redonda en la que participaron tres expertos sobre su obra llegados de Cuba y otro dominicano.
Mabel Caballero, Nuria Gregory, Ángel Pérez Herreros y Bruno Rosario Candelier, éste último de la patria de homenajeado, hicieron un repaso por la vida y la obra de Juan Bosch desde el punto de vista de análisis de sus tesis humanísticas y estéticas, en un panel moderado por el también dominicano Juan Daniel Balcácer, historiador y ensayista.
La primera en intervenir fue la cubana Mabel Caballero, profesora titular del Departamento de Filosofía de la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad de Oriente, y miembro de la Cátedra Juan Bosch en su país. Según ella, el espíritu desalienador de Bosch es consecuente con el “que educó a los próceres de la independencia y les inspiró a retar no sólo los poderes políticos dominantes, sino también todas aquellas fuerzas hostiles al mejor desempeño de la actividad humana”, algo que le permitió al profesor desarrollar “un humanismo no abstracto, sino práctico, revolucionario y liberador que le posibilita a su vez indagar en el ser dominicano, su identidad y desplegar, a partir de su quehacer político, un proyecto emancipador donde sobresale su confianza en el hombre transformador, capaz de aportar positivamente a su sociedad, siempre a favor de la mayoría y asumirlo como un acto de conciencia”. (
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Nuria Gregory, compatriota de Caballero y directora del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba, intervino en segundo lugar. Le siguió su colega Ángel Pérez Herreros, profesor titular de la Universidad de La Habana y miembro de la Cátedra Juan Bosch de Cuba, quien afirmó que el humanismo de Juan Bosch, es “concreto, inmediato, tangigle, porque hunde su raíz en la vida de su gente… Y alcanza un valor universal. El suyo es un humanismo sentido y asumido profundamente en el corazón e integrado sólidamente a una conciencia que extiende su dominio hasta mucho más allá de la realización artístico-literaria de un creador cuya energía se dirige hacia la acción político social”.
La sesión culminó con el análisis del dominicano Bruno Rosario Candelier, director de la Academia Dominicana de la Lengua. Al final de su intervención, los asistentes y panelistas pasaron el vestíbulo de FUNGLODE para disfrutar de un brindis.