(Santo Domingo, 15 de noviembre de 2010).- Las ventajas de la cirugía practicada a través de un robot a la hora de llevar a cabo intervenciones de próstata fueron presentadas y comentadas por el doctor Villavicencio a lo largo de la conferencia, que dictó en la sede de FUNGLODE este lunes, organizada por el Centro de Estudios de la Salud.
El doctor Villavicencio comenzó hablando de cómo el robot se usó primeramente para intervenciones del corazón y ahora se usa para más cirugías. “Y donde más auge ha tenido es en una de las complicaciones más difíciles: la prostatectomía radical, algo muy complejo porque debemos intentar frenar la continencia urinaria y garantizar la erección al mismo tiempo, de tal manera que el paciente pueda tener calidad de vida tras pasar la cirugía”.
Se refirió al “salto muy grande” que se ha producido desde la endoscopia a la robótica, pasando por la laparoscopia. En ese momento, dio algunos detalles de la primera, a la que presentó como estandarizada, fácil de enseñar, repetible… “pero con riesgo para el cirujano y traumática para el paciente. Requiere de mucha medicación para el dolor y convalecencias prolongadas”.
El especialista español dijo que había que introducir mejoras “y llegó la laparoscopia, que consiste en introducción de instrumentos largos en los órganos” y su manipulación en función de las imágenes que el cirujano observa a través de una pantalla de televisión. “Es incómodo para el cirujano, que no se ve las manos y debe estar cambiando la mirada entre los aparatos y la pantalla. Esto provoca cortes imprecisos y sensación de que uno opera a través de un espejo, además de que los instrumentos son largos y rígidos”.
De esta manera, llegó al núcleo de su presentación: el uso del robot, que vino, entre otras cosas, “a suplir las limitaciones de la laparoscopia. Es más exacta y más precisa porque permite una visualización superior en tres dimensiones, mayor destreza para el cirujano al usar solo dos dedos”. También destacó cómo el robot permite al cirujano una posición más cómoda para el trabajo, al estar sentado y con brazos apoyados. “Y la visión dentro del robot es magnífica”, dijo para luego afirmar que el robot permite algo que buscan los cirujanos: “dar calidad a la cirugía y dar seguridad al paciente”.
Al dar más detalles del robot para la cirugía, observó que tiene cuatro brazos que se controlan con las yemas del dedo, con capacidad total de giro y, por la posición del cirujano, “hay una perfecta coordinación manos-ojos que la laparoscopia no tiene. Y el robot neutraliza el temblor fisiológico, garantía también de precisión. Y no hay que ponerse guantes”.
En la parte final, el doctor Villavicencio dijo que él nunca hizo laparoscopia. “Fui pionero en robótica”. Afirmó que el robot se ha modernizado “y estamos en la tercera generación. Y no sabemos hasta dónde va a llegar esta innovación tecnológica. Cada vez avanzamos más con las investigaciones, sobre todo, para no tener que intervenir, pero si hay que hacerlo, tratar de solucionar lo más fácilmente posible el problema”.
Su intervención terminó con la exhibición de un vídeo de su autoría sobre un proceso quirúrgico que fue comentando a medida que avanzaba. El conferencista fue presentado por el doctor Alberto Fiallo, director del Centro de Estudios de la Salud de FUNGLODE.
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